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miércoles, 2 de enero de 2008

100-26-55-60-80-65-44

Todo, lo bueno y lo malo, se acaba. Pero lo bueno más rápido. Unas breves vacaciones que aunque nunca dan el mismo juego que en verano, han servido para cargar pilas. Dormir bastante, tragar demasiado y algo de pedaleo. Salvo el efecto secundario de las sucesivas ingestas desmedidas, que la báscula se encarga de señalarte, han sido unos días muy buenos en todos los aspectos. Nada que ver con las navidades pasadas, que fueron bastante más complicadillas.

Centrando al tema deportivo, nadar nada, correr menos y bici bastante. Para estas épocas, considero que hacer unos 430 kms en 9 días está bastante bien. Hechos con frío, más de 2 kilos de ropa encima y, eso sí, con un solete y ausencia de aire muy agradables.

Especificando las salidas globeras, pues casi vale con el el título. Son los kilómetros, no la combinación de la primitiva.

100- Cadavedo-Tapia-Luarca. Muy bien, a una media maja. Llegando cascao.
26- Luarca-Trevías i/v. Un pinchazo, la hora que se hizo y mi conocimiento de la Ley de Murphy hizo que diera media vuelta. Como el año pasado. Un nueva tradición: en el día de nochebuena, pincho.
55- Cadavedo-Novellana-Luarca. Continuo sube-baja por la antigua carretera de la costa, ahora sin apenas tránsito. Un recorrido castigador, pero que de puro bonito se hace corto.
60- Cadavedo-Luarca-Belén-Luarca. Belén es una braña situada a 17 kms de Luarca. Y como tal, para llegar a ella hay que subir y subir. Subida que es en general tendida, pero con sus descansos y sus repechos más duros. El paisaje, en una mañana de invierno en la que se ven descongelar los prados según avanza el sol, espectacular. Las bajadas, muy peligrosas. Con curvas en umbría totalmente cubiertas de hielo, bajando casi parado.
80- Ya en casa, un Galapagar-Soto-Madrid. Tras dos días descanso y con recorrido descendente, buenas piernas y buena media, superior a los 32 km/h.
65- Nochevieja. Por la sierra (Valdemorillo, Escorial, Guadarrama, Collado-Mediano). Castigadito del día anterior.
45- Año nuevo. También por casa. Y más castigadito aún. Por la bici, por el corderaco y por los digestivos metidos pa'l cuerpo tras las uvas. De esto que sales para soltar la torrija y porque sabes que en los próximos días no va a ser posible.

¿La rodilla? Pues ahora mismo, muy bien. Seguiremos con los isométricos, que ya tengo claro que me van a acompañar mucho tiempo, y en enero haré alguna visita nocturna a un gimnasio que hay donde vivo. Siento tentaciones de salir ya a correr, pero esperaré a febrero y empezando con salidas de 0,5 kms a 8'/km. Bici, toda la que las circunstancias permitan. Nadar, pasado Reyes. Esta semana es bastante mala, la doy por perdida.

martes, 30 de enero de 2007

Entrenamiento invisible

Qué gustito da cuando se cambia un poco de aires, cuando se deja de pensar en el curro y en las mil tareas que tienes pendiente en casa. Cuando disfrutas de familia y amigos y tu preocupación máxima (aparte de las correspondientes a los enanos) es que no se vacíe el vasito con la cerveza, merecida tras una palicilla, y degustada mirando al mar. Y que la nube no se ponga delante de ese solecillo de invierno tan de agradecer.

Asturias en diciembre. Con retardo, pero pa dar envidia nomás :-)


martes, 2 de enero de 2007

Nuevo año

Nuevo año: vuelta al curro, al café de máquina y otros placeres terrenales, nuevos propósitos que se olvidarán en unos días. El parón navideño ha servido para despejar el perol de historias laborales, ver familia y recebarse un poco (qué bien cocina mi suegra, vive dios...). La gran pega ha sido ver al enano hecho polvo durante 10 días: una pertinaz gastroenteritis, que a punto ha estado de hacernos pasar la nochevieja en el hospital, le ha dado muy mala vida. Todas las vacaciones malito hasta ayer mismo, manda huevos.

Sábado 23

En Asturias, un Luarca-Figueras (la que está junto a Castropol, no la de Gerona) ida y vuelta. Unos 105 kms, a la ida como una moto y a la vuelta cascadisísimo de la muelte. Más datos: a la ida viento de culo, a la vuelta en los morros.




Domingo 24

Con la panza llena, planeo un rulillo breve por la montaña. Parajes idílicos, solecillo templador, subida al tran tran de uno de los mil altos que hay cercanos a Luarca a la que miras para el interior. Ni un coche, día claro, paisaje espectacular, descenso entretenido... pinchazo y se me jode la bomba. Manda huevos. El móvil en la mesilla de noche. Sonoro cagamento en la puta que hace eco eco eco... Hago un descenso Merás-Brieves casi sin aire en la rueda, a ritmo caracolero. Ya en la civilización -vulgo gasolinera de Cepsa- contacto con María, que viene a recogerme. Apenas 25 kms.

Lunes 25

No tenía pensado salir, pero tras el fiasco del día anterior intento quitarme el mosqueo (y la resaquilla) a pedales. Salgo en dirección a Navia y giro para subir por la carretera de Boal pasando por Coaña, población junto a la cual hay un castro celta digno de ser visitado. Al octavo kilómetro de subida tendida, pego vuelta; las curvas en umbría están heladas y no es cuestión de jugarse el pellejo. Unos 70 kms acabando con buenas sensaciones.


El martes, todavía en Asturias, vamos al pediatra; el peque sigue yéndose por arriba y por abajo. No es una cosa espectacular (no entro en detalles), el chaval sigue tan polvorilla como siempre, pero el estar así tras 4 días a dieta, mosquea. La cosa no mejora mucho en los días posteriores, aunque el viaje a Madrid no lo hacemos mal. Sea por las nuevas tendencias de dejar que las gastroenteritis sigan su curso (que coma normal, no medicar), o por lo que sea, la cosa va a peor. Nueva visita al pediatra, ya en casa. Se la intentan ya cortar con medicación pero tampoco... ya con fiebre, a cada dos sorbos de suero, vomitona. Preocupado, zumbando de madrugada a urgencias, con horas de pruebas de tolerancia. En la última de ellas (lo siguiente era sondarle) parece que ya asimila. A partir de ahí, afortunadamente el enano mejora ya como sólo mejoran los niños, de forma meteórica y recuperando el peso a toda velocidad.

Domingo 31

Tras 5 días de inactividad por causas de fuerza mayor, relajado ya por la mejora de la salud de mi pequeñajo, y con la enana facturada a mis suegros en prevención de contagios y nuevas salidas nocturnas a hospitales, me regalo una sesión de bici a mediodía. Por Galapagar, Torrelodones, Hoyo, Colmenar, Soto, Cerceda, Navacerrada, Guadarrama y Galapagar. Unos 95 kms bajo la niebla, excepto por Navacerrada, donde lucía un sol espectacular. La Nochevieja la pasamos en casa, lo siento por mis padres que ya pasaron Nochebuena sólos, pero el peque necesita descanso y terminar de soltar esas décimas. Sin la niña y sin uvas, pero es mejor así.

Lunes 1

Salida nocturna por asfalto, algo que me he negado a hacer hasta ahora por lo que me carga las canillas. Pero vamos a tener que intercalar alguna, habida cuenta de las dificultades para encontrar un rato. Con sensaciones de ir deprisa desmentidas por el cabrón del reló.

Resumiendo, algo de bici (unos 300 kms), casi nada de correr y de nadar ni hablamos. Aprovechando el buen tiempo para pedalear lo que se pueda, ya vendrán vientos, lluvias y nieves para correr y meterse a cubierto.
Esta semana, otra difícil en cuanto a entrenamientos (vergüenza me da llamar así a lo que yo hago) se refiere. Regalos por comprar, compromisos por cumplir, cabalgatas, si es posible alguna salida nocturna...

Mucho tiene que cambiar la cosa.

viernes, 22 de diciembre de 2006

Amos que nos vamos

Semana chunguilla para entrenos, como para casi todos. Pero ¿por fiestas y cachondeo?... no, cagontó, por puto curro; hasta ayer asfixiao a reuniones, presentaciones y horarios más largos que "una meá en una cuesta".
Lunes y miércoles en blanco, martes con escapadilla - a costa de la comida - a la pisci para hacer en una hora unos 90 largos, ritmo "jubilauta swimming pace". El jueves, en compañía de Barti, un par de 4000 a 4'/km en los que no iba ni p'atrás (el amigo Barti se cascó 3, con un par) Ir en ayunas a esas horas y sin beber casi nada, se ha hecho notar. O así quiero planteármelo, porque de verdad que iba faltito del tó.

Hoy, pronto pa casa a recoger a la prole, camino de tierras astures. Joder qué ganas tengo, de echarme unas sidrinas mirando al mar.

Pipiolos, que paséis buenas fiestas y empezad bien el año, que esperemos sea cojonudo.



Ah... me llevo la bici :-)