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martes, 7 de septiembre de 2010

De roturas de ecosistemas y comportamientos epicúreos.

Perreo estival elevado a la enésima potencia. Con esta línea puedo resumir mis últimos dos meses.

Tras el IM, entre calores, bajón físico, desmotivación y deudas pendientes con la familia, apenas dos salidas en bici. De las de llegar seco y retostao tras horas penando. Durante las vacaciones asturianas, placenteras rutas a ritmo pausado, algún trote suave y alguna que otra brazada playera. Disfrutando plenamente de paisaje, clima, comida, prole y descanso; hasta llegar a encontrarme bien. De vuelta a las rutinas laborales, poco o nada; un día de trote y dos de bici en algo más dos semanas hablan por sí solas. El no tener nada en mente (zanahoria), para un tío como yo que tiende al tocobolo, cerveceo, tapeo y demás placeres mundanos, tiene las consecuencias que todos sabemos.

Este año - o curso, o temporada - va a ser muy distinto. Un cambio laboral, que en ciertos aspectos es para mejor y en otros para peor, ha roto de cuajo todas mis rutinas. Por decirlo brevemente, se me han acabado esos lujos de correr viendo amanecer, o de dar pedales algún día a mediodía. Se intentará, pero este año - a día de hoy - está complicado.

"Asín de que" el Macario, amante de espacios abiertos y renegado de los cerrados... se ha apuntado a un gimnasio. Pero no a uno de esos de barrio -que no los hay en esta puta zona donde tengo la suerte de currar-, a uno pijo bien pijo; de los que tienen jacuzzi, 900 bicis estáticas, 1800 cintas, etc. A ver como me adapto, con lo que me gusta a mí echar los mocos a mi diestra cuando deambulo en mis trotes matinales.

Veremos como "incrusto" los sudores en el día a día, a ver si es posible plantearse hacer algo motivador a lo largo del año.

jueves, 10 de junio de 2010

Hasta los cojones de...

...economía.

Que no, que no lo pillo.

Sí, me han contado un poco por encima -lo que dura una comida y su sobremesa- como funciona todo el sarao éste, el que hay montado en torno a la macroeconomía y que afecta al final al paisano que pule madreñas a manubrio. Pero lo siento, uno es así de zoquete. De la misma manera que es incapaz de mantener la concentración cuando le dan el tiempo en la tele, o cuando en una de sus 1-2-3 misas anuales pierde el hilo de la carta de San Pablo a los corintios; el Macario, cuando le hablan del flujo de dinero entre bancos, del abaratamiento/encarecimiento de la deuda, de la especulación con la compra de activos, de los niveles aa+ y aaa... pues no se entera.

Y, fijarse uztedevozotro, casi que me la pela no enterarme. Recuerdo hace unos años, en tiempos del "corralito financiero" que jodió vivo a muchos argentinos, me lo contaba un amiguete que viajaba allí frecuentemente por motivos laborales: "En argentina es de flipar, un taxista, un botones, un camarero... todos tienen un conocimiento teórico cojonudo de como funciona la ecomonía. Y luego el país, que tiene para ser más que rico, se hunde".

Es fácil que nos sumerjamos en un hoyo parecido, al menos si escuchas la radio (la televisión ya sólo la pongo para temas de esparcimiento, si tuviera 30 años más me suscribía ya a canales porno), la sensación que te queda es que le hundimiento es inminente y absoluto y que no queda más que rezar. Obviamente, depende muy mucho de la emisora a la que prestes tus orejas, pero esa es la conclusión final de un pringao como el que esribe, que hace zapping en el coche para escuchar de todo un poco.

¿He dicho escuchar? 'Miento!... Escuchaba. Aunque a veces me despiste, llevo ya meses en los que mis horas de coche son para escuchar AC/DC, Bruce S., Madredeus, Gwendal, etc. Incluso me muevo en silencio. Me niego a escuchar más, cuando me echen del curro pasado mañana me va a dar por culo saber con meses de antelación si me va a quedar paro o no, si me corresponden 45 días por año o 6 nanosegundos, si cobraré la pensión a partir de los 190 años... joder, qué saturación.

Me comenta un amiguete que sabe de esto (director financiero de multinacional de origen gabacho) que la economía es un estado de ánimo. Pues hale, a desanimar. A ver quien cojones se cambia de sofá, de colchón, de coche o de casa cuando está escuchando que están en el aire lo subsidios por desempleo. Coño, pues de las cervezas no te quitas, pero si el coche lo cmabias a los 8-9 años, ahora ya será cuando deje de andar.

Y es que, como representante de un amplio porcentaje de población que ni tiene puta idea de economía, y que ni siquiera sabe si la quiere tener, no entiendo muchos de lugares comunes que hoy escuchamos a piñón:

Reforma laboral: La Panacea (en arial36negritarojo). La Panacea que, para que haya más empleo, consiste en hacer más fácil el despido. Me lo expliquen.

Bancos: Cuando se hunden, ahí vamos todos (el estado con nuestras perras, estado al que yo al año la doy unos kilos) a salvar culos. Luego, cuando la cosa a torcida se habla del corte de suministro de las entidades finacieras. Me lo expliquen.

Jubilación: Tenemos en torno a un 30% de menores de 30 tacos, cuando normalmente curras como un cabrón sin protestar mucho, en paro. Del otro 70%, me imagino que con sueldo para comprometerse a a afrontar compormisos serios, pocos. Pero hay que currar unos años más, jubilarse más cerda del hoyo. Como le dije a mi jefa, mejor, así conozco (si vivo, si curro) la versión Java JDK 67.568.42. Me lo expliquen.

A todo esto... ¿Semos cigarras o semos hormiguitas?

...Como le dije a mi doña, vamonos este año a Austria que la vida son dos días y ya llevamos uno y medio.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

El (deseado) efecto Zatopek.

...o Zatopek_vMacario1.0: entrena 1 --> descansa 20 para "superhipercompensar".

A cuatro días vista, tras haber corrido 20kms a 6'/km en la última semana y media, con el gemelo aparentemente "apaciguado", la barriga emergiendo, y presentar cierta mejoría desde el gilivirus-gripeA-catarro-añusgamiento que come desde el domingo (fiebre leve, tos seca, dolor intenso de bola y cuerpo escombro, de lo que no te deja en casa pero te tiene todo el día currando jodido y sin hacer un puto km)... no me atrevo a agacharme. No sea que aparezca de lo más jondo de mi planta, sector I+D, un mandril macho-alfa en celo.

Como le escribía a un coleguilla, al que espero poder acompañar en Zaragoza, "estoy contento de que esto pase ahora y no en la previa a un IM, que se lleva más curro y pasta por delante. Espero que esto mejore de aquí al viernes porque si no ni arranco el coche".

Pos eso, "0 kms" vs "Paracetamol 1gr/8 horas". Me faltan la series rápidas. Sólo queda encomendarse al fenómeno que dá título a esta (enésima) mierda de post.
Seamos positivos. Porque sí, relajado voy un rato. Y si mi filosofía deportivo-vital tenía ya un sesgo, la evidencia del día a día me hace ceder ante susodicha tendencia. Teoría del junco. Si sopla de ahí, dóblate p'allá.

Ser rápido, ser fuerte, ser ágil... son cosas que ya no puedo ser de forma que coexista con vida actual. La resistencia viene sóla, lo demás hay que buscarlo y, además, encontrarlo. Me viene a la cabeza lo de las "zonas de comodidad" que te cascan en algún curso de "noséquepollas". Lo reconozco, me muevo fluídamente en determinados umbrales de esfuerzo, me cuestan cojon y medio otros entrenamientos que a los demás les resultan motivadores. Si puedo, vuelvo a la filosofía troteril de hace años. En fin, esto es otro tema.

El objetivo (a), correr con cierta motivación durante el otoño, se ha cumplido. Salen algo más de 60 km semanales. Algo quedará. O no. Como dice aquel... "me la pela".

jueves, 8 de octubre de 2009

Pau Gasol hará TRI

Reuters.

La estrella española de la NBA proyecta dedicarse al TRI, siguiendo el ejemplo de variopintos deportistas de élite provenientes de otras disciplinas.

Espera poder formalizar su debut en el 2024, concretamente en TRI MARTOLOD

Ahí va un anticipo...




(Joder, es calcao, parece un Gasol versión "chanante")

jueves, 1 de octubre de 2009

"Sí y no" (es bueno para)

¿No habéis oído nunca es expresión? La entrecomillada digo. Paradigma de la estulticia que abunda en el 90% de las reuniones laborales, cuando la oigo ya veo venir los derroteros por los que va a ir la susodicha reunión.

Es la típica gilipollez que nunca hemos oído de boca de nuestros ancestros, no me imagino hablando con mi abuelo:
- Te gusta la cebolla
- Sí y no
Amos, no me jodas. Sin embargo, la gili-respuesta referida la tengo muy oída. Es como lo del "valor añadido", que se aplica en el 100% de los truños perpetrados por el (mi) sector de la informática.

Pero a lo que iba, que se me va la bilis en disquisiciones "avinagrás": Aplicado el tema atlético, triatlético, pensando siempre en largas distancias... a veces es mejor no saber. La ignorancia te llevará a cometer errores, pero la pretendida sapiencia que da la experiencia y el haber leído mucho y a muchos, no garantiza que uno esté haciendo las cosas bien.

"Si y no". Enumero:

Hidratos de Carbono. Toooooda la puta vida escuchando lo de hincharse a macarrones, arrozes y patatas y resulta que puede no ser lo mejor. Cachis la mar, supercompensando escandinavamente en vísperas p'a ná.

Paleodieta. La que hacían, cuando el arado era un artilugio futurista, nuestros antepasados. No tu tío abuelo el de Cuenca, arramblando zarajos, digo los que pintaban ciervos en las cuevas. Ergo es de suponer que si con eso podían lancear antílopes y escapar de los osos, nosotros podremos trotar con nuestras Nike de cien eurazos.

La cerveza. Salen informes alegóricos, que si es muy buena, que si es poseedora de mil propiedades beneficiosas para el trotón. Otros, que ni olerla, que mejor isotónicos y agua de grifo.

Las tiradas largas. Tema recurrente cuando se parla de temas maratonianos. Que si el cuerpo ha de acostumbrarse a correr mucho tiempo seguido, que si la destrucción muscular no compensa lo anterior, que es de coco, que no llevan a nada. De todo he oído.

Las series cortas. Que son las te ayudan a estrujar la patatilla y darte una chispa que ayuda luego viene bien también en largos recorridos. Que no aportan nada y únicamente ayudan a romperse.

Me quedan, pero no quiero aburrir más; como cuando se pregunta en un foro si es bueno echar un casquete el día previo.

¿Mi opinión? La de la cerveza ya la sabéis quienes habéis entrado aquí más de dos veces. El mejor invento del hombre, para que digan de los monjes. Si tiene propiedades, cojonudamente. Lo de comer A ó B, pues no. Si me ponen paella para comer, entrecot para cenar, no haré el feo. Las tiradas largas me dan seguridad y las 2 veces en mi vida que he hecho cortas he sentido que estaba perdiendo el tiempo a la vez que agobiándome.

Y sí, a lo del día previo.

martes, 29 de septiembre de 2009

Una de perros

Me gustan los perros. No todos, pero sí en general. Si estuviera en condiciones de mantener como se debe a uno, seguramente lo tendría. Pero la verdad, no sé si estaría preparado. Por lo que puedo ver, mucha gente no lo está.

Raro será que un corredor no te cuente batallitas con perros. Yo ya he tenido que dar rodeos de kms por la persistente y amenazante presencia de un mastín cabreao marcando territorio en el caminito por el que tenía que pasar. He voceado a dueños adormilados mientras su puto chucho se lía en tus patas. He tenido que salir escopetao ante una jauría de perros semiabandonados... me jode, mucho. Pero cuando ya vas con niños, ese tipo de situaciones me enervan.

Ponte a dar un paseo con unos amigos, con 4 enanos de edades entre 2 y 9 años. Y viene un perro corriendo hacia ellos. A jugar. Su dueño lo sabrá, yo me lo imagino, pero a un niño pequeño lo más probable es que en ese momento se asuste. Y si el perro se va a por él, se tropieza y cuando está en el suelo se tira encima, pues más. Cuando por fín uno trinca al chucho del collar, cuenta hasta 10 para no hacer lo que le pide el cuerpo, y le espeta al dueño que por qué cojones no lo lleva atado, la situación ya se torna surrealista; te viene el gilipollas de turno, andando despacito, sin intención de mínima disculpa, a "adoctrinar" en el hecho de que si viene un perro hay que estarse quietecito, que sólo quiere jugar. Le comentas que lo último que de lo que tienes ganas es de escuchar una doctrina de perrero. Y el tío, a lo que se ve bastante oligofrénico, insiste en la conferencia.

En fin, ahí ya uno no puede evitarlo: VETE A TOMAR POR EL CULO, TÚ Y TU PERRITO. La próxima vez, agarro y lo llevo a un restaurante chino a que lo sirvan agridulce, por gilipollas.

Espero que luego, el gilipollas, no sea proctólogo.


Cambiando de tercio, en lo deportivo no voy mal. Lento pero sumando, del orden de 5-6 salidas semanales, sumando poco más de 60 kms, y con alguna pinceladilla de "calidad" para intentar salir del abotargamiento. De momento, y mientras no me joda, contento.

martes, 9 de junio de 2009

Dias raros

A caballo entre primavera y verano, un día se duerme de corto y otro de largo. Un día te encuentras fuerte y otro aplastado; uno con la motivación a tope y otro con ganas de poco o nada.
Raros en el curro también. Poco trabajo, nuevos huecos en torno a tu sitio. Se va gente con la que te llevas bien, gente que tiene "tu perfil"... y te acojonas.

Porque sí, los humanos semos asín, como el texto de no recuerdo que autor alemán, cuando empezó la persecución nazi. Cuando se cepillan al compañero de 55 tacos, piensas que han aprovechado la coartada ("crisis") para "limpiar" y rejuvenecer. Cuando se cargan a los externos, pues que hay que priorizar con los que están en nómina. Si son compañeros con poca antigüedad a los que le han ensañado la puerta, pues porque el despido es barato. Si es alguien que está desasignado, pues porque no se puede tener gente que no facture. Cuando se han cargado a alguien que está facturando, pues porque tuve un rifirafe, tiempo ha, con quien no debía y la susodicha coartada sigue valiendo.

Supongo que es un mecanismo de autodefensa, el "no me tocará a mí", buscando razones que tranquilicen. El caso es que ya van varios de mi cuerda, por edad, experiencia y perfil laboral. Cuando con mi jefa - la del curro, digo - suelto un chascarrillo caústico, o cuando interpreto la banda sonora de Psicosis tras cruzarnos en el pasillo con el jefe de RRHH (que hay que verle la cara al bicho, Jack Palance parece Gracita Morales a su lado), me lanza sutiles mensajes tranquilizadores. Lo mismo cuando directamente pregunto "¿pido las vacaciones o este año no me va a hacer falta?".


No obstante, la pasada semana - de la que me chupé tres días tumbado en casa con una mierda de virus - ya puse las barbas a remojar. O, en el argot del siglo XXI, me dí largos paseos por el Infojobs. Y hombre, haber hay algo, pero que poco tentador. Uno, que siempre anda con la fantasía de cambiar radicalmente de ocupación, al final cae en la evidencia de que lo único por lo que puede llevar perras a casa es algo que no le va nada.

En fin, al día siguiente... miraba vacaciones. Y al otro pensaba que qué pereza me da ir a Buelna y que me apetecía el Jabalíman. Y que el año que viene haría un Ironman por centroeuropa. Y yo que sé cuantas pajas mentales más.

Eso, días rarillos. Chismorreos, planes, inminentes vacaciones infantiles, cambios de rutinas...

jueves, 30 de abril de 2009

De reencuentros y pérdidas.

Uno fue con el de correr a mediodía. Normalmente, cuando repito con el cuerpo más templado el recorrido que hago en ayunas a las 7 de la mañana, cambia - a mejor - el rendimiento. Ayer no. Fuera por el incipiente calorcillo primaveral que tanto daño me hace en sus primeras apariciones o porque me he hecho tan gasoil que ya no puedo acelerar ni queriendo, el caso es que no iba ni p'atras.


El otro reencuentro fue con el agua. Lo habré puesto aquí 1000 veces: no me gusta ir a la piscina. No tengo opción de ir a primera hora de la mañana y cuando voy, si tengo la opción, es ya tarde; voy cansado y muy desmotivado. Y encima, el cloro me jode vivo. El caso es que como no me gusta y no aspiro a mejoras que me justifiquen pasarme horas en el agua, cada vez nado menos. Y uno, como dice mi doña, que es de extremos (blanco o negro, no hay gris), ha renunciado a tocar agua. Mal hecho, pero en el momento de sacar una horita de sudores, lo de nadar va al final de la lista.


Ayer volví. Sentimiento de culpa por el permiso concedido en casa (a mi media naranja le está tocando currar en casa todas las putas noches), masificación, arreones para pasar al par de paseantes acuáticos que van a espalda... Dolor de bola típico de cuando el trancazo se va conviritendo en sinusitis. La pinza, gafas y gorro ciñéndome el perol. Y, como siempre, unos 2500 metros en algo menos de una hora. Prácticamente igual de mal o de bien que siempre.


Un efecto colateral del ejercicio natatorio: Describo el flujo del proceso, una vez salido del agua.

  • Saco bolsa y zapatos de la taquilla.
  • Cae un calcetín. No me doy cuenta de ello.
  • Meo. Entre próstata y humedades... lo bueno de los IM es que puedes mear en el mar.
  • Me ducho
  • Me seco
  • Hago molinete con las gafas, método de secado Macario.
  • Hago molinete con el gorro, que es de lycra. Amortizo el método de secado Macario.
  • Búsqueda en la bolsa la cajita donde guardo la pinza (para que no se pierda).
  • He perdido la cajita. Qué pasa... ¿Quién no ha perdido un imperdible?
  • Procedo al proceso de vestirme, que el Macario ha optimizado de manera que gayumbos y pantalón son una única prenda y de la camisa sólo se desabotona lo justo para que sea posible el input-output de mi cabezón.
  • Me seco, con muuuucho cariño, los pinreles. No me vayan a salir champiñones.
  • Calcetín 1, dentro.
  • Zapato 1, dentro.
  • Calcetín 2... ¡¡¡¡calcetín 2!!!! ¿dónde cojones está el puto calcetín 2?
  • Busco. En el zapato no. En la bolsa, no. En los bolsillos 1,2,3,4,5,6,7 y 8 de mi nueva bolsa de deportes (cumpleaños feliz), tampoco.
  • ¡Centellazo! Mi última y diezmada neurona actúa: Puede que la fuga del calcetín 2 se haya producido al sacar la bolsa y los zapatos de la taquilla.
  • Pregunto a los chicos que se están cambiando en los banco que hay bajo las taquillas. Un alarde de practicidad, lo de poner los bancos bajo las taquillas. Confirma que hay que ser un poco jula para diseñar interiores, aunque sea de un vestuario: como vayas en pelotas a abrir la taquilla parece que le quieres poner el "micrófono" a un futuro solista. Debe ser el "feng shui", aplicado a espacios comunes.
  • Los pocos que me hacen caso, niegan con gestos y la típica cara que uno pone cuando le preguntan si "¿has visto un calcetín gris?".
  • Me fijo en uno de ellos, uno de los que forman parte de un grupo con Síndrome de Down que son llevados (por otros chavales admirables) a nadar...
  • Lleva un pie verde, otro grís (¡tachaaaán!)
  • Um... esto... ¿es tuyo ese calcetín?
  • Me mira con cara de "sí".
  • ¿Y ahora como consigo yo que....? (7" de reflexión)
  • Asimilo que he perdido un calcetín.
  • Zapato 2, dentro.
  • P'a casa. Me levanto las perneras y le cuento la historieta a mi doña y a mi enano
  • Se escojonan de mí los dos.
¡Mamones! ...era mi calcetín favorito.

viernes, 27 de febrero de 2009

Lo importante

Hay tantas noticias malas que ya uno pierde la sensibilidad. Supongo que será un mecanismo de defensa como cualquier otro, si no estaríamos rasgándonos las vestiduras cada tres minutos; más con la vertiente abiertamente sensacionalista por la que se han orientado el 90% de los medios. Pero algunas de esas noticias, rompen esa "corteza", más frágil de lo que pensamos. Y no por que no las haya peores, que desgraciadamente siempre las hay.

Ayer escuché la confirmación de un desenlace que lamentablemente se veía venir: fallecía el chiquillo al que se le cayó un banquillo encima durante un partido de chavales. Por edad, por actividad, por el sitio; por muchas cosas lo sentí cercano. No pude evitar que se me encogieran las tripas.

Camino al curro de la mañana del lunes, iba jodido. Jodido por tonterías, que sí el golpe con la bici, algún rollo familiar recurrente, mosqueo del día anterior con mi hijo, que se adentra rápidamente en el terreno contestario y perrete. Con el cuerpo como lo tiene uno un domingo a las 7 de la mañana. Y oí la noticia. Y el comentario de un periodista. Uno que siempre me ha parecido muy capacitado, a pesar del endiosamiento que sufre cualquiera que aguante con éxito unos años con un micrófono a modo de púlpito.

Pero el muy cabrón... a veces sabe llegar. Describía un sábado de fútbol matinal infantil. Los gestos de los chicos, cuando se aburren en el banquillo y empiezan a dar rienda suelta a sus energías: corretear, trepar... Joder, parecía que me hablaba a mí; al padre de mediana edad que tiene la suerte de que a su vuelta a casa, se encontrará a su hijo. Y que podrá seguir disfrutándolo. Por muchos años.

jueves, 19 de febrero de 2009

Los solteros

En todo grupete, me refiero a esos grupos de amigos que conoces desde antes de que te cambiara la voz, existen "los solteros". Son esos que por altas exigencias a la hora de buscar pareja, por fracasos, por poca iniciativa o por libre elección, viven célibes. Con sus pros y sus contras. Partiendo de la base de que cada uno es cada uno y que yo no me cambio por ninguno de ellos, no tengo más remedio que rendirme a su capacidad cohesionadora.

Con 40 tacos, costumbres fijas y hábitos sendentarios, son de esos a los que puedes localizar sin necesidad de usar un móvil: basta con pasarse a la hora del vermú por el bar X del barrio Y. Ahí están, salvo raro evento bienal. Con su la pila de botellines sobre la mesa, los torreznos a medio consumir, y una sonrisa sincera por ver a "uno de los casados" en su territorio. Mientras oyes la penúltima juerga, que suele ir jalonado de anécdotas tras las que sueles acabar escojonado, comentas someramente tu semana.

Evidentemente, son mundos muy diferentes, la combinación padre de familia + "deportista en huecos" da un resultado muy diferente del día a día de alguien sedentario en sus costumbres y solitario en su casa. Solteros, sedentarios, bolinguillas... de los que casi se descojonan cuando apareces a echar unos botijos de los de antes de comer en casa de los suegros y comentas que vienes de hacer 999999 kms en bici.

No nos llamamos, nos vemos poco, me entero de poco de sus vidas y ellos de la mía. Pero son muchos de mis amigos, de esos que estuvieron en mi boda. Y cuando nacieron mis hijos, y en los días de luto... y de los que si un día necesito pedir cualquier favor, compartir un buen rato, ahí están.
Van quedando menos. Cada cierto tiempo, cae uno. Y ese caer es desaperecer, que con estas edades... "fichaenlamesapresa!!"

Protegamos a los solteros, ¡apadrina un soltero!

jueves, 5 de febrero de 2009

Esos trotes matinales...

Tengo con ellos una relación amor-odio. Cuesta un huevo ponerse, hace más frío, el cuerpo no va, si tienes que pasar un paso de peatones, entre la oscuridad y la torrija matinal del conductor estándar) te juegas la vida. Las tripas, al menos las mías, piden que haga una genuflexión al minuto 10, o al km 2. Es la hora a la que los perritos salen a pasear, y debe ser que huelo a lomo de orza; rara es la semana en la que alguno no "quiere jugar" conmigo. Por no hablar de la cada vez más frecuente ducha de agua fría, ayer tuve una agradable dosis.
Pero tiene sus cosas buenas. Vas a currar de otra forma, tienes ya unos kilometrillos que no te van a quitar al cabo del día, permite recuperar un poquito más para, si el día tercia bien, meter una segunda sesión de pisci o gimnasio a la noche. Y tiene cosas peculiares. Si corro a mediodía, me siente igualmente bien; o desconecto o cambio perspectivas: de negro paso a gris o de gris paso a blanco. Pero por la mañana, me da más por la tontuna.
Ayer, rodaje de algo más de una hora en el que no me pude sacar del perol la cantinela:

"Un tallarín,
que se mueve por aquí
que se mueve por allí
con un poco de aceite
y un poco de sal
y te lo comes tú
y sales a bailar."


Su puta madre. Cantada por mi la voz de mi niña, mola. Pero que chungamente pegajoso, el jodío tallarín de los cojones, lo tengo incrustado en el melón. ¿Alguien ha pensado, como yo, lo "fumaos" que tenía que ir los letristas de canciones infantiles? Por no hablar de (que en) Gloria (esté) Fuertes. Joder, a la de fiestas lisérgicas tuvo que ir, que de setas cachondas se tuvo que tripear. A mí ya de crío me parecían aberrantes sus pseudo ¿versos?, pero si oigo ahora eso de "gato Paco gato Paco, sube al árbol, coge el higo..." lo mismo me caigo del suelo.

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Hago anexo tras ver post de
Edecast para añadir coña gráfica que circula por el curro de mi santa...



viernes, 23 de enero de 2009

De Madrid al cielo...

Doy gracias cada mañana por ser uno de los afortunados que disfrutan del dulce privilegio de residir en esta Comunidad. Cuando enciendo la tele y pongo las noticias de Telemadrid, me doy cuenta de que vivo en una isla paradisiaca. Mientras España se hunde irremisiblemente por la acción o inacción de los abyectos sociatas, Madrid sigue siendo la locomotora económica, el lugar donde todo va bien, donde progreso, obras sociales y buena gestión económica se aunan en un ejercicio de gobierno solvente. La Espe y sus secuaces. Como dice mi suegro, la única que nos puede sacar del desaguisado en el que han convertido España.

Su puta madre, que miedo me dan; ahora la última, ¡si tienen hasta espías! Un remedo neocon y beatillo de la Securitate rumana está a la vuelta de la esquina. Menos mal que a los mindundis no nos graban, sólo nos dan por culo diariamente.

El mal está hecho, la señora ésta ha creado escuela y, aun en el hipotético caso de que haciendo puenting sin cuerda se hiciera un rasguño y tuviera que pedirse una baja de 15 días, el que viniera por detrás tiene ya sentadas las bases para continuar con "la obra".

viernes, 9 de enero de 2009

Un día de nieve (en la ciudad)

La nieve mola. Parar tirarse bolazos o para pasar un día en el campíviri, está muy bien. Para el resto de las cosas, es un coñazo.

Hoy he podido ver las caras: Un trote inolvidable, por los perdigonazos de los copos como trapos en la cara y por el gustazo de "inaugurar" los caminos hoy blancos y crujientes del parque de Palomeras; daba pena parar, un coñazo esto de mis minitrotes de menos de 40'. Y mientras cruzaba por la pasarela que une Vallecas con Moratalaz, he tenido ocasión de ver desde panorámica privilegiada un ejemplo de lo jodida que es la nieve, sobre todo en las ciudades como Madrid: gili-hostia en cadena en la A-3.

Bueno, a ver si se puede volver luego a casa.

martes, 9 de diciembre de 2008

Derrape

Llegan las navidades, esas fechas tan bla bla bla... no voy a repetir post navideño, sirve el de hace un año; pocas cosas han cambiado.

En lo deportivo, sigo con mi indeludible tendencia a no poder hacer las cosas como debiera y quisiera. No puedo correr y la bici, entre curro, compromisos y climatología puñetera, poco y mal. Así las cosas, algo de gimnasio y algo de piscina. Para alguien como yo, currante 100% sedentario y que de lo que realmente disfruta es de salir del cobijo de un techo... no es lo más gratificante. Paso ganas, que se dice.

Veo lo que habría que hacer, lo que apetece hacer, y lo que finalmente hago... y me mosqueo. Es un error mil veces repetido, pero ya nos conocemos. Una vez más, intentaremos subirnos al tren en marcha. Y si finalmente consigo subirme, habrá que dar las gracias.

A todo esto, se acaba el año. Y el menda lo hace con una pila de vacaciones sin gastar y que caducan a finales de enero. Toca pillar días, y toca hacerlo solipandi; cosas de los apretones de este verano-otoño. Una putada, a mí me gusta cogerlos cuando el día es largo.

Barajo opciones. Algunas, perseverantes en esto de intentar preparar un IM: cogerme una semana y pulírmela a base de dar pedales, nadar y lo que se pueda. Pero me veo gastando días para ver llover por la ventana y emitiendo cagamentos. Así, cobra fuerza alguna otra proposición tentadora: irme con un amiguete a patear monte por Huesca. Reseteo total, pasar de pensar en entrenamientos perdidos y únicamente disfrutar de algo que hace años que no hago. Un "derrape" temporal y dejar de pensar en entrenamientos perdidos y en otros mil rollos. Mi único temor es que lo de patear no sea la mejor para mis maltrechos e inútiles soleos, por mucho que sea a ritmo "paseo"

Aparte de esto, una cosa espero, optimista irredento de mí: que si el otoño es otoño y el invierno va a ser invierno, que la primavera sea primavera. Que el año pasado, antes de LZ, creo que únicamente pude pedalear de corto un sólo día.

martes, 2 de diciembre de 2008

Dos cositas

No todo van a ser partes médicos.

Pongo escenificación de molinillo hogareño...

... y un video que, con el que yo, particularmente me'scojono. A pesar del maltrato al koala :-)

miércoles, 26 de noviembre de 2008

La máquina indestructible

Así ha sido como he considerado a mi "chasis" toda la vida. La alternancia de la vida crápula con la práctica deportiva nunca me causó problemas.

El cuerpo aguantaba todo. Los típicos partidos de fútbol de 3 horas, de esos que quedan 38-27, a los que ibas sin dormir y en los que acababas corriendo como un gamo para pasar a tomarte las cervecitas pre-cocido de mamá.

Salidas en bici, tras una noche de juerga, para ir hasta la sierra, subir un par de puertos y volver a Madrid para darte una ducha rápida e ir a la Plaza Mayor a echar unos brincos con Labanda
con mi entonces novia - la que me aguanta hoy en día - a hombros.

Cigarritos en el coche después de correr un MAPOMA, con una noche anterior de cena en casa de amiguetes coronada por unos peazo de gintonics especialidad del anfitrión. De esto que pones SMS al amiguete con el que habías quedado en el metro para decirle que no vas y finalmente, por la mañana cuando abrías un ojillo te decías: venga, voy a echarme el trote.

Podría seguir, pero no confundirse; no es algo de lo que uno esté especialmente orgulloso; si uno se pasa
por un polideportivo de barrio un domingo por la mañana el 70% de los que están echando partidillos están "exorcizando" la noche del sábado.

Pero es lo que había, nunca he querido renunciar a nada y no lo hacía. Juerga improvisada, p'ahí que iba.
Vuelta a los Puertos del CC Iberia al día siguiente... ¡presente! Podía hacerlo y lo hacía, sin grandes problemas. Por supuesto, un estiramiento era algo que si se lo veías hacer a alguien te quedabas pensando: "¿y éste?".

¿Lesiones? Ni una, más allá de algún esguince, luego mal curado.

Ahora, aunque estoy muy lejos de la ortodoxia, reconozco que me cuido más. Cosa fácil, por cierto. ¿Por
tener más información? ¿Por que la edad te hace sabio? ¿Por empatía con todos los que practicas actividades similares a las tuyas? Pues no, más bien por ese bizarro, racial e hispano argumento: "Por cojones". Las macarradas solapadas con machaditas sudorosas, ya hace tiempo que no caben en la misma carrocería.

A los 40 tacos, la máquina ha dejado de ser indestructible. Es más, yo creo que ha dicho: "tú, pringao, ¿te
pensabas que había barra libre de cuerpo serrano? Te vas a cagar".

Y en esas andamos, cagándome en tó. Cosas de viejuno.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Daños colaterales

Vamos retomando la actividad, buscando endorfinas que cuesta encontrar. Hasta el próximo "incendio"; este año me temo que va a ser así, duro en lo laboral.

Lo podríamos considerar un daño colateral de la resobada y renombrada crisis. No la mía otoñal, digo la que sirve para llenar páginas de periódicos y horas de tele y radio. Me aburre oír hablar de ella. Pero en mi curro también se adivina, ya llega. Estamos viviendo de presupuestos aprobados hace un año, el siguiente huele a cierre de muchos grifos que nos dan de beber. Y ya se han filtrado rumores apuntando a la desfenestración de los que por aquí son llamados "servicios horizontales": esos que son útiles pero no facturan. Y aquí, el menda lerenda está en uno de ellos, cosa que le ha permitido organizarse su tiempo mejor de lo habitual durante los dos últimos años. Y en consecuencia, permitir el prepararse someramente para veleidades tales como pretender acabar Ironmanes d'esos que hace la gente fuertota.

Gente del curro que me aprecia, bien informada y bien intencionada, ya me ha dado el soplo: "Mete la cabeza todo lo que puedas en producción, hazte ver". Toca embarrarse en proyectos, consultorías, soportes... todo de su padre y de su madre; qué tiempos cuando uno picaba en el inmutable mundo de los mainframes y lo que contaba era que cuadrasen las cifras. Pero es lo que hay, andar ahora preparando metodologías, evaluando productos y realizando ofertas y valoraciones, no basta. Es lo suficientemente arriesgado como para que en algún momento te quiten la silla. Y en esas estamos. Ofreciéndonos de "apagafuegos". Donde se atasca el proyecto que ya iba desviado desde que el comercial nació, va el pringao de turno a montar noséquemierdaencincojornadas. Y joder, lo que te encuentras. Lo de la nave espacial con 5 botes de coca-cola... pos eso.

Uno, que pertenece a ese numeroso grupo de bobos que estudiamos para acabar carrera y mili en el florido año 92, otro de crisis gorda tras la cual todo curro era echar mil horas y ganar dos perras... lo lleva mal. Con "veintipico", asume jornadas de 15 horas, que un viernes a las 8 de la tarde te digan si curras o no el fin de semana, que te anulen unas vacaciones ya aprobadas... Se es joven, se está empezando y como eramos muchos así, pues nada: acababas de currar a las 11 de la noche y te ibas de copas, además con risas. Vamos, lo de "a follar que chocan los planetas" pero sin follar, cambiando el verbo. Batallitas que, si se las cuentas ahora a un pipiolillo de los que salen ahora de fábrica, se te queda mirando con cara de "tú-lo-que-pasa-es-que-eras-bobo". Quizá tenga razón, tampoco pedía 5 kilos por 3 meses de experiencia. Pero ahora, lo de no saber el horario de salida, me jode. Y mucho. Y más cuando he intentado a lo largo de mi vida laboral apartarme de ambiciones chorras, de esas que conducen a que por tener un coche más gordo o una casa más aparente, no vea a mis hijos crecer.

Bueno, volviendo a lo deportivo: pues que intentamos retomar. Hemos vuelto a los trotes (breves y lastimosos), a mirar la báscula (83kg, tó me aprieta), y a la bici (me siento como un morcón). Y nos daremos algún chapuzón a deshoras. Es hora de empezar, si me dejan. El objetivo inicial es hacer todos los días algo, por poco que sea.

viernes, 31 de octubre de 2008

Crisis otoñal

Yo creo que me ocurre todo los años. En cuanto que cambian la hora y se entra y sale del curro sin luz solar, ya voy jodido.

Si a eso unes unas semanas en las que "tus horas" de hacer cosas - a mediodía o muy muy de mañana - son liquidadas por marrones de curro y desplazamientos... la cosa se pone jodida. No digo ya para hacer deporte, o lo que otros llaman entrenar. Es ya que empiezas a pensar en qué puto bucle te has metido.


Y mientras estás en un atasco, con "Helter Skelter" sonando, en lugar de pensar en como matar a Sharon Tate, uno la vueltas a la cabeza con custiones tan básicas como "qué cojones hago yo haciendo algo que no me gusta, ni me ha gustado ni me gustará". No soy carne de oficina.

No valgo para sortear elegantemente la mierda ajena y expandir la mía con una sonrisa falsa. Me cuesta cada vez más poner buena cara al mal tiempo cuando vienen mal dadas. Y me jode cada vez más comerme marrones que son ajenos. Y este estado de medio mosqueo medio bajón, alcanza su máxima expresión cuando no puedo darme una sudada para soltar mala baba. Ni tampoco juguetear un rato con los enanos antes de acostarlos. Me levanto y me acuesto de mala leche, cansado y sin desconectar.

En fin, rachas; pasan. Para el que tenga problemas de verdad lo que cuento será una gilipollez como un piano.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Soy tan tonto como Bush.

Bueno, no sé si tanto, pero de que me han engañado sí que estoy seguro.

Años llevan los EEUU considerando a Pakistán como un aliado en una de las zonas más caliente del planeta, y resulta que los servicios secretos del coleguilla Musharraf se han puesto tibios a formar a insurgentes talibanes en el arte de reventar coches a bombazos. Gol por la escuadra, a los de la CIA me da que los forman en Lepe. De Bush mejor no hablar, cualquier cosa que salga en las próximas elecciones americanas tendrá que ser mejor.

Y años llevo yo renegando de la clase política, como el 99,99% de los españoles con derecho a voto. Pero -¡a veces!- se ve un atisbo de esperanza. Al chanchulleo de los gobiernos municipales que han llevado a la quiebra al ayuntamiento de Galapagar, del que se pretendía salir a base de urbanizar lo que no es urbanizable, parecía que se le había puesto coto de una forma que exaltaba el juego democrático: un grupo de vecinos crea un partido, con la intención básica de parar un PGOU (plan urbanístico para los amigos) aberrante, saca dos concejales -con votos como el mío- y se alía con otro par de partidos locales y con los 2 gatos del PSOE, muy minoría en tierra de ganaderos. Y hete que no, que era una vana esperanza. Se ha roto el pacto para juntarse con el partido otrora mal gobernante y mal gestor, Remacha (jefecillo de la Plataforma de Vecinos de Galapagar) dixit. Otro gol por la escuadra, y de chilena. No sé qué sentirme más, si tonto, estafado o las dos cosas.

Ahora nos espera un nuevo PGOU. A poco que se parezca al anterior (12.000 viviendas, campo de golf, nulo incremento de infraestructuras educativas, deportivas, sanitarias ni de transporte, sin soterramiento de ningún cableado, arrasando dehesas a cambio de pastones para los cuatro caciquillos), será una nueva aberración. Eso sí, irá limitando con los miles de hectáreas que la Sr. Aguirre tiene por aquí. Dios me libre de ser mal pensado y de que por mi cabeza pase la idea de que se esté gestando un nuevo pelotazo de este pedazo de prodigio de la privatización y captación del voto senil.

Este PGOU, dice el nuevo alcalde, será consensuado. Sangre nueva en la alcaldía. Miedo me da, cada vez que oigo hablar a uno de las juventudes populares me dan ganas de votar al Líster.

Como cuesta tener fé en esta banda.

jueves, 10 de abril de 2008

Dedicación (ii).

De todos es sabido. Hay que entrenar, y mucho, para poder hacer triatlones dignamente. Pero... depende. Vaya por delante que debo ser el tío que menos sabe de como entrenar un triatlón, uno hace lo que puede cuando puede y eso es para uno más que suficiente. Pero sí que más o menos he llegado a conocer como reacciona mi cuerpo. He preparado maratones al tran tran, con alguna carrerita por el medio, y me han salido bien. Los he preparado más concienzudamente, controlando el peso, metiendo calidad y volumen, visitando fisios y me han salido... igual.

A lo que voy, y esto es un plagio de una frase que le escuchaba a Carlos Llanos, cuando esporádicamente me pasaba por La Peineta a sudar con la buena compañía de los del Páris, es que "hay que entrenar lo que se asimila". Es de perogrullo, pero es así. Yo, con mis poco más 5 horas de sueño y resto de obligaciones, soy incapaz de entrenar muchas horas, y menos con mucha intensidad. Y si lo hago, es como acelerar en punto muerto.