lunes, 13 de julio de 2009

Qué coñazo de Tour

Recuerdo mis veranos de chavalín, me bajaba al coche de mi padre para escuchar RNE, con Pedro Gónzalez, a ver que había pasado en el Tour. Tiempos de Hinault, Zoetemelk, Van Impe, Winnen, De Wolf, Anderson, Willems, Kuiper.

Lo escuchaba con fascinación, entonces dominaban franceses, belgas y holandeses. Los españoles no se comían un colín. Me entusiasmé el año que aparecieron Alberto Fernández y Marino Lejarreta, en el Teka, haciendo puestos en las etapas pirenáicas. Y el "no va más" de la aparición de Ángel Arroyo y Pedro Delgado, a raíz de lo que se empezaron a retransmitir las etapas en TVE. Joder, cuando la cronoescalada del Puy de Dome del 83 no daba crédito. Con Angel María de Pablos como comentarista-poeta. Joder, lo malo que era y las risas que me echaba con amiguetes imitándo su estilo engolado y cursi: "Valladolid, ojos de mujer, reflejados a la vera del Pisuerga"...

Recuerdo mis primeras vacaciones independiente, semanas de mochila por Pirineos, Asturias, Cantabria, con los amigos de toda la vida que son amigos ahora. Era ritual ver la etapa del Tour. No sin dificultades, por andar a veces por ahí perdidos o porque si estabas en un cámping era labor ardua conseguir verlo. Ingenuo era a veces pedirle inocentemente al camarero de turno que "nos-pusiera-por-favor-el-tur". Meneaba la cabeza hacia un grupo de 50 sillas ocupadas por 50 marujas con la vista fija en la telenovela de turno ("Cristal") y me decía con expresión prudente: "¿tú se lo quitarías?". Ahí, esperando poder ver la crono del Miguelón y escuchando mientras diálogos venezolanos ..."yo-te-sigo-queriendo-Graziela-Estafanía-yo-también-Ricardo-Antonio".

Joder, no sé si es pura nostalgia, que no había pinganillos, que los recorridos no los ideaba un subnormal o que llevaban más gasolina que ahora, pero... ¡coño!, el Tour era divertido. Una etapa de montaña era voluptuosamente bonita. Y si era de esas tipo Induráin+Chiapucci, poniendo patas arriba el poder establecido, orgásmica.

Lo mismito que ahora. Vaya puta mierda de Pirineos.

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En cuanto a mi acontecer deportivo, poco por no decir nada. El viernes tarde recogí mi remozada Wilier - dejo posturas caprinas por unos meses - y la estrené horas después, rompiendo la cadena nueva en la última rampa del Puerto de Navacerrada. Las sensaciones hasta ahí, las normales tras un parón de semanas y un recebo de kilos. He aplicado la táctica del avestruz: no se usa la báscula, no se usa cuentakilómetros.

viernes, 3 de julio de 2009

"Reseteo" estival (v.2009)

Eso de que "las bicicletas son para el verano"... es falso, en mi caso. Según comienzan las vacaciones escolares, conseguir minutos para cualquier actividad resulta complicado. Mi media naranja está hasta arriba de curro (yo sin nada, paradojas) y ahora lo que le toca al menda es "pastoreo". Unimos a ello que los fines de semana son para salir y hacer cosas y lo que resulta es un verano poco o nada deportivo. Lúdico, pero en otros frentes.

Pensaba en ponerme algún tri pre-otoñal en el horizonte, por motivarme un poco. Pero creo que va a ser que no. Haré cositas pero sin un objetivo concreto. Lúdicamente. En vacaciones me llevaré la bici y, si se puede, se hará alguna que otra galopada de las que a mí me gustan, de esas de salir con la fresca y hacer ganas para el baño y las sidras. Algún trote por brañas, algunas brazadas en el mar, todo disfrutando de entorno. Porque entrenar en invierno en la zona Sureste de Madrid tiene de lúdico lo que le ponga uno mismo; lo que le rodea ayuda poco.

He de reconocer que, aunque echo de menos la liberación diaria de endorfinas, no me está viniendo mal parar. Me falta sueño, me falta motivación para salir a correr de madrugada, no tengo ganas de cocerme en la bici. Y estoy echando horas con los enanos, que, todo hay que decirlo, agotan más que una salida larga de bici. Joder, qué pilas llevan.

En agosto, pensaremos en cositas para el otoño. Me haría ilusión intentar volver a correr "rápido" (Zaragoza es en noviembre), pero miedo me da recaer en mis recidivantes roturas en los gemelos, ahora que los tengo apaciguados a mi "monorritmo" de 5'/km.

Veremos. De momento, este fin de semana mojaremos la barriga en alguna que otra poza pre-pirenaica, a hacer hambre para atacar a un cacho de ternasco.

lunes, 29 de junio de 2009

Buelna 2009: Retirado

Hay una primera vez para todo, también para retirarse de una carrera. Es algo que no hasta ahora no había hecho, si bien en ocasiones simplemente aguanté hasta meta porque el camino más corto hasta el coche pasaba por ahí. Pero cuando he sentido ganas de retirarme, ha sido porque he salido fuerte, arriesgando y petando como un gorrino.

El sábado en Buelna no. Salí despacio, con idea de llegar hasta el final pero a un ritmo "amigable". Y no.

La natación, con retraso de 20' en la salida, movidita. Este año al menos me dí menos de leches que el pasado. En mi línea, supongo, ni ví tiempo ni puestos.

La bici, la empiezo demasiado revolucionado, yo creo que de la transición de 54390568906 metros corriendo por la playa. Empiezo a serenarme y pillar sensaciones, comienzo a pasar gente. En una de las bajadas, al meter toda la tuerca, se me sale la cadena. Intento meterla jugando con el cambio, como a veces he conseguido. Esta vez no, esta vez la lío parda y la cadena se me hace un burruño, cuando intento ponerla en su sitio veo que tiene una cara en la corona y otra en el plato, se me ha retorcido no se cómo. Después de unos ¿10'? y alguna interjección y/o expresión tipo "cáspita-que-contrariedad", vuelvo a dar pedales, con grasa hasta en la glotis. El efecto adrenalina hace que vaya pasando a todos los que me han pasado. El efecto post-efecto-adrenalina, que a partir del kilómetro 45 no vaya ni para atrás. Como el año pasado. Me duelen los riñones, no tengo fuerza, no tengo cadencia y, sobre todo, no tengo motivación.

Acabo la bici, viendo como me pasa todo quisqui, con conato de calambres en el femoral izquierdo a lo largo de la última subida. En mi peor entrenamiento de este año no he hecho peor media ni he acabado con peores sensaciones. Lo que técnicamente se podría denominar como "una puta mierda".

Empiezo la carrera (es un decir), recordando a mi gorrita colgada en una percha a más de 400 kms. Y la acabo a los 500 metros. No encuentro acicate para meterme 21 kms bajo un sol chicharrero. Fin de la historia.

En la T3 sí que cumplí como un campeón, todo hay que decirlo.

¿Motivos para ir tan mal? Cansancio, baja forma, desmotivación, no comí bien... básicamente, todos.

Colorín colorado, esta temporada se ha acabado. Toca "veranear", hacer lo que apetezca y dedicar más tiempo a la prole y tareas pendientes varias.

miércoles, 24 de junio de 2009

Arrastrándome hacia Buelna

Iba a poner lo de "Road to...", que es más motivador. Pero no, el título refleja mejor como va uno p'ahí arriba.

Ni me he dado cuenta y ya está aquí, quedan 3 días. Sensaciones muy similares a las del año pasado por estas fechas: malas. Lo poco, muy poco, que he podido entrenar, lo he hecho con sensaciones muy malas. Trotes a las 6 de la mañana, en los que el cuerpo me pedía horizontalidad, y en los que lo más gratificante era ver jabalíes, conejos y hasta algún zorro. Alguna salida en bici "acartonao", sin fuerza ni cadencia. Y el agua, en mi línea, la he tocado en la ducha. Sumemos a ello el que se ha abierto la temporada "verano 2009 de recebo macarial" y lo que queda es un cacho de carne bastante desmotivado que el sábado tardará en torno a las 6 horas en hacer los 1900+90+21. El objetivo es quitarme la espina del pasado año en la T3

Esta vez voy al menos acompañado de un buen amigo, debutante en estas distancias, por lo que la cosa será más entretenida. De hecho, es casi lo único que me ha hecho mantenerme inscrito, que en algún momento estuve muy tentado de borrarme. Eso y que la carrera en sí me pareció de lo mejorcito, digna de ser visitada siempre que se pueda.

Y este año, a sobar en catre. Que lo de ir de tienda (como el año pasado) está de puta madre cuando eres pipiolo y te vas al saco a rugir previa "anestesia verbenera". Pero en plan señor cuarentón, si eres de los de difícil dormir, no se descansa una mierda.

Parece que hará menos calor que el año pasado, es la buena noticia. Si apareciera un día con el "orballu", que dicen en el pueblo de mi doña, más mejor.
Tenía en mente el Jabaliman, pero entre que de motivación ando justillo y el cambio de fechas del 1 al 8 de agosto, lo veo difícil. Además de que las inscripciones va a un ritmo que, sospecho, no van a permitir lo de apuntarse una semana antes.

jueves, 11 de junio de 2009

Aportaciones musicales italianas al ciclismo

Me encantaba ver la cabecera de las retransmisiones del Giro...


...pero los mu jodíos, sabían poner el contrapunto (sintonía de los resúmenes de la vuelta (challenge) Castilla-León 198*)



... pero no, no es lo peor.


martes, 9 de junio de 2009

Dias raros

A caballo entre primavera y verano, un día se duerme de corto y otro de largo. Un día te encuentras fuerte y otro aplastado; uno con la motivación a tope y otro con ganas de poco o nada.
Raros en el curro también. Poco trabajo, nuevos huecos en torno a tu sitio. Se va gente con la que te llevas bien, gente que tiene "tu perfil"... y te acojonas.

Porque sí, los humanos semos asín, como el texto de no recuerdo que autor alemán, cuando empezó la persecución nazi. Cuando se cepillan al compañero de 55 tacos, piensas que han aprovechado la coartada ("crisis") para "limpiar" y rejuvenecer. Cuando se cargan a los externos, pues que hay que priorizar con los que están en nómina. Si son compañeros con poca antigüedad a los que le han ensañado la puerta, pues porque el despido es barato. Si es alguien que está desasignado, pues porque no se puede tener gente que no facture. Cuando se han cargado a alguien que está facturando, pues porque tuve un rifirafe, tiempo ha, con quien no debía y la susodicha coartada sigue valiendo.

Supongo que es un mecanismo de autodefensa, el "no me tocará a mí", buscando razones que tranquilicen. El caso es que ya van varios de mi cuerda, por edad, experiencia y perfil laboral. Cuando con mi jefa - la del curro, digo - suelto un chascarrillo caústico, o cuando interpreto la banda sonora de Psicosis tras cruzarnos en el pasillo con el jefe de RRHH (que hay que verle la cara al bicho, Jack Palance parece Gracita Morales a su lado), me lanza sutiles mensajes tranquilizadores. Lo mismo cuando directamente pregunto "¿pido las vacaciones o este año no me va a hacer falta?".


No obstante, la pasada semana - de la que me chupé tres días tumbado en casa con una mierda de virus - ya puse las barbas a remojar. O, en el argot del siglo XXI, me dí largos paseos por el Infojobs. Y hombre, haber hay algo, pero que poco tentador. Uno, que siempre anda con la fantasía de cambiar radicalmente de ocupación, al final cae en la evidencia de que lo único por lo que puede llevar perras a casa es algo que no le va nada.

En fin, al día siguiente... miraba vacaciones. Y al otro pensaba que qué pereza me da ir a Buelna y que me apetecía el Jabalíman. Y que el año que viene haría un Ironman por centroeuropa. Y yo que sé cuantas pajas mentales más.

Eso, días rarillos. Chismorreos, planes, inminentes vacaciones infantiles, cambios de rutinas...

lunes, 1 de junio de 2009

Cifras y letras (ironcat 2009)

Para los amantes de los números, pongo lo que han sido las últimas 18 semanas al Ironcat.
Pongo también los totales en horas y kilómetros, así como la media semanal. Llega rascando a las 10 horitas, pero más que nada porque hubo semanas muy malas (12 y 11, hostia en bici y rodilla inflamada, la 7 de vacaciones con la prole). En general, he podido entrenar más que en años anteriores.

No ha habido lesiones musculares, si bien uno ha evitado todo tipo de riesgos.

Las escasas sesiones de natación, han sido siempre en solitario y a última hora del día. El día que voy, suelo hacer 2500 metros al tran tran.

La carrera a pie, con todas las sesiones en solitario salvo 1 sesión (la única) de calidad con los compañeros aguaverdes y un par de trotes en Semana Santa con un amiguete.

Con la bici, además de mis salidas solitarias, he contado con la suerte de ir con mi compañero Dani en bastantes ocasiones. En unas hemos ido de palique arreglando el mundo, pero las más han sido sesiones persecución tras moto, en la que el que iba detrás era yo. En días proclives al “perreo” ha sido el que ha tirado de mí para salir con frío de cojones, vendabal, o como hoy, con un calor de pelotas. Le debo un buen cacho de Ironcat.

Acostumbrado a los contratiempos de años anteriores, lo de este año ha sido muy relajado.

jueves, 28 de mayo de 2009

La "supercompensación", esa tentación

Como me pasaba cuando corría maratones, tras hacer un ironman paso unos días en los "que se me van las piernas". De esos que sales a trotar por tu recorrido habitual y lo haces más rápido que nunca, que con la bici aguantas al que normalmente te deja en cualquier repecho... vamos, una fiesta.

El año pasado fue así, iba sin cadena y en las semanas previas a Buelna, pensaba "que me iba a salir". Pues no, llegué allí y no iba ni p'atrás, no recuerdo tramo de bici más penoso en viuda triatlética que el que hice allí.

Este año pretendo "racionalizar" esas semanas, a ver si es posible que dosifique esa "calderilla" y llegue en condiciones de, al menos, disfrutar de la carrera tanto como lo he podido hacer en L'Ampolla. Y cuesta. Salir a trotar sólo 25' me da más pereza que salir 80', pienso que eso de "pa ponerme un ratico ná más"... en la bici, cuesta no poner el plato grande, lo pide el cuerpo. Por la natación, tranquilos compañeros del metal, no me da ninguna ventolera, je je.

A ver si es posible mantener mi (habitualmente errática y anárquica) cabezota fría para que las patas estén en buen estado dentro de un mes. En ello andamos, rumbo a Buelna.

lunes, 25 de mayo de 2009

Ironcat 2009. Fotos.

(Fotos cortesía de http://www.digitalebre.com/ y de mi cuñada Sonia)





















martes, 19 de mayo de 2009

Ironcat 2009: La batallita

Buenas.

Ya de vuelta del Ironcat, tras degustar durante un par de días una carrera que me ha dejado plenamente satisfecho. Si soy sincero, en la hojita excel donde apunto mis sudores, me había hecho un recuadrito con una previsión de tiempos muy muy optimista, que consideraba más una fantasía que un objetivo serio. Pero hete que la realidad ha mejorado a la fantasía.

Este año, contrariamente a los dos anteriores, no he tenido grandes problemas para preparar la carrera. Sí limitaciones, pero no condicionantes que me hicieran llegar con tantas dudas como en otras ocasiones. Aun así, uno siempre va con la sensación de no haber hecho los deberes. Como siempre, con la bici iba bien, pero quizá algo peor que el pasado año en Lanzarote y con unas sensaciones flojunas en las útlimas salidas. Pero, aun sin hacer calidad ni grandes tiradas, sí había metido kilómetros de carrera. La natación, peor que nunca, pero no me explayo mucho con esto: entre 1 hora de piscina y 1 hora de bici o carrera, lo tengo claro. El poco tiempo del que dispongo me hace ser selectivo.

Días previos
"Ya que vamos a Cataluña, podemos pasarnos a ver a mis primos". Frase con la que mi señora decidió que para ir a L'Ampolla había que pasar por Gerona. Por fin llegamos el jueves, después de un rodeo con el que he destinado el 90% de mi presupuesto mensual al pago de peajes. Salgo 1 horita con la bici, sopla algo pero soportable. Veo ya a Nacho, Óscar, Carlos Ramírez, Beni y demás gentuza que invadimos L'Ampolla unos días. Cena, en italiano con Nacho y Bea, y a la piltra.
El viernes, tras una noche de mal dormir y un trote de 20', día de lo que técnicamente se denomina "tocobolo": A la cala de Cap Roig, 20' de nado por ver si el neopreno sigue vivo, alguna cervecita, paellote de los de repetir 3 veces, y a por el dorsal. Viento matinal huracanado, acojone por reedición de la carrera del 2007, acojone que mengua de la misma manera que el viento.

Sabado sabadete....
Duermo como un puerco, de 11 de la noche a 5 de la madrugá, momento en el que ejecuto la meada más larga del año. Me tiro otro poco y desayuno unos cereales con yogur, plátano y una magdalena de esas que llevan cachitos de chocolate. Sentadillas matinales en el trono, que visito con menos fruición que en otras ocasiones. Me noto increíblemente relajado, demasiado incluso.

Bajada a boxes en bici. Hace frío y apenas llevo ropa ni chanclas. Preparo el chiringuito, me embadurno de porquerías, saludo a conocidos y amigos... se me hace un poco largo el momento de salir. Esta vez si me pongo reloj pero no la banda del pulsómetro. Tampoco pongo el crono, total, se sale a las 7 más o menos, con mirar la hora y recordar lo aprendido en 2 de primaria, vale.

Agua
Como el año pasado en Lanzarote, salgo el penúltimo, dejando el honor de empezar "desde atrás" a Nacho. Busco ir cómodo, a un ritmo uniforme y sin cansarme. No he entrenado una mierda la natación y no vamos a pretender que hoy me salga bien. El agua se nota fría en algún momento, pero poco a poco se llega al final, este año más entretenido nadando entre barcos. Calculo 1:15', respito mi tiempo de LZ'08

T1
Rapidilla. Me quito el neopreno, me pongo maillot, comida y resto del ajuar.

Bici
Salgo suavito, me como mi panes de leche con membrillo, y a rodar. Joder, voy a 34 km/h, no se mueve una hoja (de los 3 árboles del recorrido) y la temperatura es agradable. Ni me lo puedo creer. Las dos primeras vueltas las hago a un ritmo fuerte sin cebarme, como y bebo regularmente con cierta rutina. Me repito a mi mismo como una tantra "tranqui-macario-no-te-pongas-cachondo". Ventajas de nadar como una piedra, en la bici no hago más que pasar gente. Arma de doble filo, motiva un montón pero puede provocar que te pases de rosca, como ya me ha ocurrido alguna vez. "tranqui-macario-no-te-pongas-cachondo, tranqui-macario-no-te-pongas-cachondo".

En la tercera vuelta, empieza a soplar un breve brisilla que se nota en la velocidad. Aun así, sigo dosificando, comiendo y remontando, más incluso que al principio como noto por las referencias en los cruces.

Se me va pasando bastante rápido, entre canturreos, ánimos a los compañeros aguaverdianos - que van como motos - comer, y cálculos mentales. Sí, empiezo a calcular que me voy a bajar de la bici con algo menos de 7 horas. Mira tú, y si aguanta el aire, aguanta la bici y aguanto yo...

En la 4ª vuelta me trajino un bocatilla de jamón y queso que me ha hecho María y que me sabe a gloria. Mi enana mi grita "ánimo papá, te quiero mucho". Como sabe tocar la tuerca precisa, la muy jodía, se me pone tal cara de tonto que la voluntaria que hay unos metros más adelante se escojona. De la 5ª vuelta ni me acuerdo, la 6ª la hago ya más pendiente de comer, beber y estirar que de ir deprisa. Llego a boxes poco antes de las 2 de la tarde. En el mi cuentakilómetros, 5.32' a casi 33 km/h. Ahí no entran ni meadas ni transiciones.

T2
Tranquila. Me disfrazo de corredor, hace un calor de pelotas como para ir deambulando bajo el sol con mono ceñido negro. Me echo protección solar "a brochazos", me calzo mis zapas con las taloneras de silicona que este año me han permitido trotar sin romperme. Estiro. Tardo lo mío, pero a la larga creo que sirve para ganar tiempo y ahorrar sufrimientos.

Carrera
Uf... calor. Momento para recordar que, una vez más, este año no he hecho ni una transición. Salgo flojito, me pasa mucha gente. Esto es muy largo, y, desde el punto de vista psicológico, pensar en que son 6 vueltas me fatiga antes de tiempo. Hago la 1ª vuelta al tran-tran, con paradas a mear y a avituallar en condiciones. En la 2ª me encuentro bien, hasta me dan ganas de ir "deprisilla". Me aplico de nuevo el trantra: "tranqui-macario-no-te-pongas-cachondo, tranqui-macario-no-te-pongas-cachondo".

La 3ª vuelta es dura, empiezas a notar cansancio físico y piensas en lo que queda. Solución: no pensar, sólo correr. Correr sin parar y disfrutar de los ánimos recibidos y devolverlos con la mayor energía posible. En las siguientes vueltas entro en fase de "encefalograma plano". Corro cual Forrest Gump, voy pasando a gente que acusa el calor y el cansancio. Veo a Oscar y Akele, que van sufriendo de las tripas, a Beni y a Vacas, a Nacho con su vitalidad contagiosa (tío, se me va a hacer raro hacer una carrera en la que no te vea con esa sonrisa dando ánimos). Sigo con mi ritmillo que, aunque va paulatinamente a menos, me permite avanzar bastante más rápido que a la mayoría.

La 5ª vuelta ya "pica", pero veo aparecer a María con los enanos, que se han echado su siesta. Y, sorpresa, a mi cuñado que se ha acercado desde Huesca. Les digo que un ratico acabo.

Última vuelta. Cálculos mentales: joder... me sobra tiempo. Lo de bajar de 11 horas, ni en mis mayores pajas mentales me lo imaginaba. Sigo dosificando, en el ultimo giro en la Bassa de les olles recojo mi pulsera roja, bebo, meo otra vez y enfilo la meta. Voy con ese cuerpo que lleva uno cuando está cascado pero el fin del sufrimiento está cerca. Se pasa a 3 metros de la meta pero hay que ir hasta el faro, un castigo para la cabeza oler la miel y no catarla todavía.

Me pasa Akele, que se ha recuperado y va como si acabase de empezar, a su saludo y sus ánimos respondo con un balbuceo. Enfilo la última recta, entro con mis enanos de la mano, los dos entusiasmados. Yo roto y feliz.

Veo el crono, 10.49'. Soy consciente de que es un tiempo que no voy a repetir, no tengo ya ni años ni intención de buscar mejoras de este tipo. En un buen día, tras un invierno en el que he podido entrenar sin incidentes, me he encontrado bien. Eso es todo. Algo que parece tan sencillo, es muy difícil.

Devuelvo a los peques con su madre y me voy a la "turnomátic" para el masaje. Cometo el error de esperar tirado en una tumbona al sol, cuando me levanto buscando una sombra me noto muy mareado. No se me pasa y, por la carita que debía tener, me ponen en una camilla; tengo la tensión muy baja. Bolsita de suero para el nene. Toda la escena la ve María desde detrás de la valla y se acerca, en ese momento no sé si de motu propio o porque la ha ido a buscar Beni, al que tengo al lado levantando el ánimo. Como tengo la tensión muy baja, la chavalita no pilla la vena. Yo, que para estas cosas soy un cagón, miro para otro lado y cuando vuelvo la cabeza veo a mi doña en otra camilla, se ha mareado también. Vamos, que con la familia Rubio-Rodríguez llenamos el chiringuito de la Cruz Roja, je je.

Bueno, simple anécdota al fin y al cabo, al rato ya estábamos de paseo. Veo llegar a Óscar y a Nacho, ambos contentos tras superar una maratón que se les hizo dura. Cena, unas cervecitas en buena compañía y al catre, a descansar.

Esta carrera es dura, aunque por el perfil del recorrido no lo aparente. Si no hace viento, hace calor, y el tener tanta vuelta es una auténtica prueba para la cabezota. Pero me gusta, uno se siente mimado por la organización, que mejora año a año. Y a los voluntarios hay que darles un 10, sin más. Gracias a todos ellos por tirar "p'alante".

Saludetes.

Ironcat 2009. Acabado.

Brevemente, porque ando de vuelta vacacional y con una pila de correos y curro atrasado que da pavor.

Acabé, cascadete pero me encontré bastante bien en un día con buen clima. Calor en la carrera a pie pero poco viento para lo habitual por aquí.

10:49', por fín un ironman decente y superando por fín la lacra de mi penosa y habitual carrera a pie. Ya meteré la chapa en cuanto encuentre un ratillo, a ser posible hoy.

Saludos y gracias a todos por los ánimos vía blog, sms, correo, etc.

Un abrazo.

http://www.ironcat.org/clasificaciones/09ironcati.PDF

lunes, 11 de mayo de 2009

Semana 2 pre-Ironcat

A estas alturas del cuento preocupa ya poco el hacer algunas horas de menos, pero - joder - que chungos son siempre los días previos a irte de vacaciones, aunque sea una purria de días. Me han entoligado un cursito a impartir, a preparar a matacaballo y en los pocos huecos restsantes montar y pilotar una demo supermegahíperimportantedelamuerte. Coñññññññññño, yo quería unos días relajados, y hoy dormido brincando en la cama.

En fin, "c'est la vié" del asalariado en empresa de servicios en tiempos de crisis. Resumo lo lúdico:

L - Trote, unos 50' matinales. Soltando.

M - Bici. Con 4 subidas al Cristo de Rivas, última salida exigente. Unos 52 kms para 100', con "picor" de patas.

X - Bici. Suavito, 57 kms en un par de horas. De charlita, tomando el sol, y viendo como un hijo de puta roba un banco (de los de sentarse). Chivateao a colega munipa est, matrícula incluida.

J - Piscina. 2000 metros en 8 horas y media. Joder, más tráfico que una vuelta de puente. Gente -joven- sentándose en la corchera a mitad de piscina. Ejecuto el "paso canalla", esto es, pasar tocando y salpicando. No me explayo, delego. Iba a hacer más pero se me hinchan las pelotas.

V - Más piscina. Unos 3500 metros ritmo "Macario's swimming pace". Vamos, que me adelantan los niños con manguitos de los cursos.

S - Bici. Galapagar-Madrid contemporizando, unos 85 kms en 2.50', con buenas sensaciones y con mucha prevención. Porque cuando descansas los días antes y te encuentras bien, dan ganas de meter tuerca. Cosa que no hago, azucarillo pa'l Macario.

D - No puedo sacar la bici. Toca carrera. 50' muy tranquilos. Me hormiguea un gemelo y me quito 20' de los 1.10' que tenía pensado. ¿Paranoia?... quizá.

Salen 10 horas y media, variaditas. Intentando descansar, no forzar y recuperando "ganas de", que ultimamente estaba breadito y saliendo por no quedarme.

Queda nada, intentar descansar y hacer algo suave. El jueves, en L'Ampolla, esperando que Eolo sople civilizadamente. Porque lo de hace 2 años fue un tanto cansino.

lunes, 4 de mayo de 2009

Semana 3 pre-Ironcat

Último arreón, posible gracias a la comprensión hogareña. He acabado doblado, más que por lo hecho, por lo no hecho: descansar. Es lo que toca en estos días que quedan. Sensaciones globsales de mucho cansancio. Aunque no es lo que toca, si quisiera ir deprisa no lo conseguiría, ando con menos chispa que un vaso de mosto.

L - Nada. Descanso. Cancelo trote matinal, no soy capaz.

M - Bici. Casi 2 horitas suaves a mediodía.

X - Trote. A mediodía, con los primeros calores que tan mal me sientan y a los que tanto temo. Mal, sin paliativos, alto de pulsaciones y ritmo lamentable.
Piscina: el retorno. Como cuando dejé de ir. Algo bueno tiene ser un paquete en el agua, sin no nado no pierdo demasiado, je je. Aguanto una horita, con mucho dolor de cabeza por la sinusitis a la que a evolucionado mi verdoso trancazo.

J - Cambio bici por trote, visto que el cielo andao un poco negro. Una horita, sin más.

V - Bici. Por Valdemorillo, Navalagamella, Quijorna, etc. Muy tranquilo, salvo calentón subiendo Las Canteras, y últimos 25 kms (de Navalagamella hasta El Guijo) con viento fuerte en los morros.

S - Bici. Bajo hasta Tres Cantos a enlazar con grupeta Aguaverdiana para subir Morcuera, Canencia y Cerro de San Pedro. Ritmo tranquilo y dosificando. Disfruto de las subidas y de la compañía, con buenas sensaciones salvo el tramo Miraflores-Colmenar - que capeo a rueda de Juan Diego
- que auguraban flojera que luego no se llegó a metarializar. Acabo entero en mi único entrenamiento realmente machacante.

D - Bici. Con prisas, un paseo de dos horas y media hasta Soto. Las patas acusan el día anterior y... me toca luego una sesión de 7 horas de Parque de Atracciones, que me remata. Lo duro que se hace plantón tras plantón, si no fuera por como disfrutan los enanos...

Salen 17:15', de ellas más de 14 de bici. Salvo cuando era chaval, de eso que jugabas 7 partidos diarios y el resto del día estabas dando pedales, o alguna salida semanal con mochila en el trasportín, no recuerdo haber hecho tanto.

Ahora mismo, estoy breadito; rogando porque eso que llaman "supercompensación" aparezca con virulencia.

jueves, 30 de abril de 2009

De reencuentros y pérdidas.

Uno fue con el de correr a mediodía. Normalmente, cuando repito con el cuerpo más templado el recorrido que hago en ayunas a las 7 de la mañana, cambia - a mejor - el rendimiento. Ayer no. Fuera por el incipiente calorcillo primaveral que tanto daño me hace en sus primeras apariciones o porque me he hecho tan gasoil que ya no puedo acelerar ni queriendo, el caso es que no iba ni p'atras.


El otro reencuentro fue con el agua. Lo habré puesto aquí 1000 veces: no me gusta ir a la piscina. No tengo opción de ir a primera hora de la mañana y cuando voy, si tengo la opción, es ya tarde; voy cansado y muy desmotivado. Y encima, el cloro me jode vivo. El caso es que como no me gusta y no aspiro a mejoras que me justifiquen pasarme horas en el agua, cada vez nado menos. Y uno, como dice mi doña, que es de extremos (blanco o negro, no hay gris), ha renunciado a tocar agua. Mal hecho, pero en el momento de sacar una horita de sudores, lo de nadar va al final de la lista.


Ayer volví. Sentimiento de culpa por el permiso concedido en casa (a mi media naranja le está tocando currar en casa todas las putas noches), masificación, arreones para pasar al par de paseantes acuáticos que van a espalda... Dolor de bola típico de cuando el trancazo se va conviritendo en sinusitis. La pinza, gafas y gorro ciñéndome el perol. Y, como siempre, unos 2500 metros en algo menos de una hora. Prácticamente igual de mal o de bien que siempre.


Un efecto colateral del ejercicio natatorio: Describo el flujo del proceso, una vez salido del agua.

  • Saco bolsa y zapatos de la taquilla.
  • Cae un calcetín. No me doy cuenta de ello.
  • Meo. Entre próstata y humedades... lo bueno de los IM es que puedes mear en el mar.
  • Me ducho
  • Me seco
  • Hago molinete con las gafas, método de secado Macario.
  • Hago molinete con el gorro, que es de lycra. Amortizo el método de secado Macario.
  • Búsqueda en la bolsa la cajita donde guardo la pinza (para que no se pierda).
  • He perdido la cajita. Qué pasa... ¿Quién no ha perdido un imperdible?
  • Procedo al proceso de vestirme, que el Macario ha optimizado de manera que gayumbos y pantalón son una única prenda y de la camisa sólo se desabotona lo justo para que sea posible el input-output de mi cabezón.
  • Me seco, con muuuucho cariño, los pinreles. No me vayan a salir champiñones.
  • Calcetín 1, dentro.
  • Zapato 1, dentro.
  • Calcetín 2... ¡¡¡¡calcetín 2!!!! ¿dónde cojones está el puto calcetín 2?
  • Busco. En el zapato no. En la bolsa, no. En los bolsillos 1,2,3,4,5,6,7 y 8 de mi nueva bolsa de deportes (cumpleaños feliz), tampoco.
  • ¡Centellazo! Mi última y diezmada neurona actúa: Puede que la fuga del calcetín 2 se haya producido al sacar la bolsa y los zapatos de la taquilla.
  • Pregunto a los chicos que se están cambiando en los banco que hay bajo las taquillas. Un alarde de practicidad, lo de poner los bancos bajo las taquillas. Confirma que hay que ser un poco jula para diseñar interiores, aunque sea de un vestuario: como vayas en pelotas a abrir la taquilla parece que le quieres poner el "micrófono" a un futuro solista. Debe ser el "feng shui", aplicado a espacios comunes.
  • Los pocos que me hacen caso, niegan con gestos y la típica cara que uno pone cuando le preguntan si "¿has visto un calcetín gris?".
  • Me fijo en uno de ellos, uno de los que forman parte de un grupo con Síndrome de Down que son llevados (por otros chavales admirables) a nadar...
  • Lleva un pie verde, otro grís (¡tachaaaán!)
  • Um... esto... ¿es tuyo ese calcetín?
  • Me mira con cara de "sí".
  • ¿Y ahora como consigo yo que....? (7" de reflexión)
  • Asimilo que he perdido un calcetín.
  • Zapato 2, dentro.
  • P'a casa. Me levanto las perneras y le cuento la historieta a mi doña y a mi enano
  • Se escojonan de mí los dos.
¡Mamones! ...era mi calcetín favorito.

lunes, 27 de abril de 2009

Semana 4 pre-Ironcat

Pintaba mal, el fin de semana estaba complicado y eso se nota a la hora de acumular, sobre todo bici. Las sensaciones han sido bastante malas casi todos los días, espero estar sumando y no restando.

L - 55' de trote matinal, soltando canillas.

M - Bici a mediodía, unos 58 kms a relevos, media maja (casi 33 km/h) a pesar del aire pero acabando cascaete.

X - 70' de trote matinal, a mi ritmo crucero cuando voy en ayunas (léase 5'/km).

J - Bici. Mi compañero de salidas sale encabronado y cuando pincho llevamos una media de más de 35 km/h, voy ya sin patas y medio mosqueao del puro dolor de patas. A partir de ahí, más tranquilos.

V - Día que en principio iba a pasar en blanco. Se transforma en salida "casi larga" en bici merced a que mi doña se apiada de mí ante el fin de semana que hay en perpectiva. Me libera de mis tareas varias propias de los viernes y consigo ajustar el tiempo para hacer un Galapagar-Morcuera por Soto. Llaneando bien a la ida, subiendo de charleta con otro ciclista que iba tan aburridillo como yo, y vuelta con 30 kms de aire en los morros, llegando casi de noche. Aire no muy fuerte pero sí cansino.

S - Es mi cumple. Eso implica día de zafarrancho (compra, cocina, gente en casa), del que apenas consigo hurtar unos 50' de trote. Me lo paso muy bien, haciendo todo lo que no hay que hacer cuando se prepara un IM, je je.

D - Idea de salir en bici por la tarde, dado que la mañana la tenía ocupada. Como pronto y ligero. Cuando estoy a punto de salir cae una chubascada. Como estoy hasta los huevos de mojarme, de pasar frío y sigo atrancado, me tiro en el sofá y me quedo sobao como un perro. El golf, los documentales y la Fórmula 1 son cojonudas para dormirse. Con el cuerpo como se queda tras un siestón, haciendo de tripas corazón, salgo a trotar a ritmo cochinero, acabando mejor según el cuerpo espabila. Unos 23 kms a mi ritmo monocorde.

Semana digna corriendo, floja en bici y nula de piscina, a la que tendré que volver tarde o temprano. Más que nada por no ahogarme en L'Ampolla. Salen casi 12 horas.

Me noto flojo, llevo más de 2 semanas con el trancazo y creo que lo estoy notando. Aspectos positivos, haylos: en la bici cada vez aguanto más tiempo acoplado, he soltado casi 7 kilos de octubre hasta hoy (76 kg, me saco los pantalones sin desabrochar) y los gemelos - toco madera - van aguantando. A veces tengo tentaciones de apretar puntualmente el ritmo cuando corro pero sinceramente, me acojono. Todas mis roturas han ido precedidas de esas tentaciones.

Ahora, a esperar un puente de mayo soleado, que tengo el permiso de intendencia hogareña para dar el último apretón.

viernes, 24 de abril de 2009

Sensaciones raras

Llevo mes y pico raro. A mediados de marzo me notaba fuerte, bastante fuerte. Con la bici me encontraba muy bien, casi diría -siempre con la boca chica- que mejor que nunca. Y corriendo, pues bueno, a mis ritmos pero sin problemas, con la sensación siempre de no forzar. Pero desde entonces hasta hoy... me encuentro fundido. En Semana Santa, que ya me encontraba así, pensaba haber descansado más, pero entre la enana mala y el inicio de mi trancazo, dormí poco y mal. La siguiente peor, sin dormir y con muy mal cuerpo, entrenando-penando con la consigna de "echar los mocos fuera o joderme del todo". Y perdiendo peso muy rápido, que para mí es sintomático.

Esta semana voy alejando "mi verdor interior" y estoy durmiendo, que no es poco. Pero sigo sin chispa alguna, repechos en los que aguantaba a buen ritmo ahora me aflojo en seguida. No sé si es de coco, físico, o simplemente que me he pasado de rosca, cosa que no me encaja porque tampoco es que deje de tomarme mis descansos, activos o pasivos. Sobreentrenamiento no lo llamaría, porque de pulsaciones ando bajito bajito, más que nunca.

Así andamos, estos días bajaré el pistón -en cuanto a intensidades- e intentaré sumar las horas que pueda, que también está chungo.

41 tacos me caen mañana. Viejuno viejuno. No, si todo va a ser eso.

lunes, 20 de abril de 2009

Semana 5 pre-Ironcat

Cuando uno empieza a enumerar en plan cuenta atrás, todo está lejano. Y a la que te despistas, ya escuchas al toro pateando detrás de tu culo. El caso es que ésta era una semana importante y, de no haber sido por sus extremos - L y D - casi se habría pasado en blanco.

L - Unos 100 kms de bici, aprovechando que no curro. Ventajas de trabajar en empresa vasca. Iban a ser más pero ya se sabe, un día laborable sin curro supone una serie de tareas (recados) que no se pueden hacer casi nunca y se chupan el día. Hago una vuelta a Cerceda prácticamente a tope y tardo un par de minutos más de la hora. No sé si es el trancazo, el airecillo o el ser el 4º día de 5 que salgo en bici, peor no me encuentro bien en ningún momento.

M - Nada. Comienza lo que es una semana laboral muy jodida

X - Consigo hacerme hueco para trotar con los Aguaverde en Pozuelo. Prácticamente mi primer entrenamiento de calidad corriendo, con miedo por mis gemelos. Un 3000 en 12'17" u un 2000 en 7'24" para irme a casa bastante destemplado.

J - Nada. Salgo del curro a las mil y aún me toca estar en casa pringando con dos teléfonos y el portátil encima de los huevos.

V - Día duro. Me tengo que levantar a las 4 de la mañana para, casi sin dormir, terminar preparar un demo que hay que presentar sí o sí a las 8. Nervios y tensiones que a mis años llevo ya mal. Al menos puedo pirarme pronto del curro y aprovecho para meterme un par de horas corriendo a un ritmo regular de unos 5'/km. Ducha, comida rápida, recogida del cole, catequésis, preparar bártulos y bajada a Madrid, donde acabamos tomando unas cervezas con amiguetes hasta las tantas. Acabo muerto, tengo los ojos tan hundidos que no se me ven.

S - Nada. Viaje. Efemérides, dos años de la muerte de mi padre. Se va el día.

D - Bici. Salida larga desde Madrid. Sigo cansado, para completar la semana los vecinos de abajo de casa de mis suegros, donde hemos sobado, han estado de orgía hasta las tantas. La idea, salir de Moratalaz hasta Galapagar rodeando por Fuente El Saz, Talamanca, Torrelaguna, La Cabrera.... así lo hago, pero creo que erróneamente; me pierdo 80 veces por Coslada, cruzo la A-2 y casi acabo compartiendo pista con los 747 de Barajas. Cuando por fin entro en Barajas Pueblo para trincar el camino a Paracuellos me topo con un túnel de 908090 kms, la carretera hasta Valdetorres está en obras durante bastantes kms... Zonas éstas, desde Barajas hasta Torrelaguna, buenas para ir acoplado. Pero joder, no consigo ir a más de 30 km/h casi en ningún momento. Subo "La trampa", tramo de 6 kms entre Torrelaguna y La Cabrera por el que tendrían que poner una señal indicando "Prohibido el paso a ciclistas de más de 50 kilos". Su puta madre, que cuestones, hacía tiempo que no subía nada que se me hiciera tan pesado. Me deja tocado hasta Bustarviejo, donde ya el terreno permite levantar un poco la media (27 km/h) hasta casa. 5:20' para 144 kms, acabando con fuerzas pero bastante saturado de coco, me los he chupado todos solipandi.

Al final, algo menos de 12 horas entre carrera y bici.

Esta semana la espero "civilizada", aunque ya sé de antemano que el viernes va en blanco y el sábado, muy probablemente, también.

martes, 14 de abril de 2009

Semana 7 y 6 pre-Ironcat

Resumo lo que han sido estas dos últimas semanas, irregulares en tanto que en vacaciones y pre-vacaciones hay que ir aún más a salto de mata.

La semana del 30 de marzo al 5 de abril, flojilla. Los típicos apretones laborales cuando te dispones a escaquearte unos días, logísticas de viaje, cumpleaños infantil y el propio viaje, menguan dedicaciones sin que lo podamos llamar descanso. Porque semanas así, aun con premio final, son durillas.

Al final 1 salida en bici y 4 trotes matinales (lo más fácil de conseguir) para sumar menos de 6 horas. Sin opciones de hacer más.

La semana enteramente vacacional, mejor. Sin alardes, pero mejor.

L - Trote matinal "galaico" de 75'. Un gusto cambiar recorridos, temperaturas y humedades. Por caminos embarrados entre árboles que unen aldeas por la Costa de la Muerte.

M - Otro trote matinal, de algo menos de 1 hora.

X - Nada, viaje de vuelta con paradas lúdico-gastronómicas, para una vez que uno puede ir sin prisas...

J - Bici. Galapagar-Fresnedillas-Robledo-Valdemaqueda-Hoyo de Pinares-Cebreros-Navaluenga. Algo más de 90 kilómetros, durillos, con sol y fresquete.

V - Trote matinal por el Valle de Iruelas, en Navaluenga. Por un recorrido precioso y bajo unos simpáticos copos de nieve según ganaba altura.
Bici. Recorrido inverso, atajando por la Cruz Verde en lugar de pasar por Fresnedillas. A mitad de subida, al viento helado en contra se une la nieve, coronando bajo una ventisca desagradable. La bajada, a menos 15 km/h, literalmente infernal. Llego a casa realmente jodido de frío, empapado y sin sensibilidad en medio cuerpo. Sólo la zona de la panza aguante bien, je je.

S - Me levanto jodidillo. Con dolor de todo el cuerpo y en especial de garganta y cabeza. Troto unos 10 kms en compañía de mi enano con la bici, lo que me obliga a acelerar en las bajadas y empujar en las subidas. Tardo como si voy sólo pero llego reventadísimo.

D - Bici. Sigo jodidillo, aplico la máxima de "o mejoro o me jodo del tó" y salgo a rodar sin ningún recorrido en mente. Al final la mañana se hace amena, me encuentro con numerososo aguaverdianos (Nono, Beni, Óscar...) con los que comparto kilómetros, algunos de charleta otros a "machete". Con alguna interrupción por pinchazo, ya ni con cubiertas nuevas de 20mm hinchadas a 9. En cualquier caso, un placer volver a ver a esta gente. Y una cura de humildad: a su lado no ando una mierda.

Termino una semana algo más productiva con unas 10 horas de bici y 4 de carrera.

Ayer lunes, que en mi empresa es no laborable, salida en bici de otros 100 kms llanos. Intentando ir acoplado el 90% del tiempo. Con dolor de patas y de riñones. Un buen inicio de semana que dudo que tenga continuidad (con la bici) vistas las previsiones metereológicas.

Ah, sigo jodido. Sin fiebre pero con una congestión intensa y un "verdor" bastante asquerosillo.

viernes, 3 de abril de 2009

4

Hoy cumple 4 años mi canija.

Joder, como pasa el tiempo; hace nada el menda estaba dando paseos de un lado a otro del salón con un bulto caliente y berrón. Y ese bultito es una señorita, una más en la plataforma "Marcos aféitate!".

Que bien me lo paso con estos mamones y como se me encogen las tripas cuando entro por la noche a arroparlos, menos mal que no me veo la cara de tonto'lhaba que se me debe poner. Nada más voy a contar, que al que no tenga enanos le voy a aburrir y al sí que los tenga... también.

Mañana me voy de vacaciones. Necesarias, como todas para todos. Esta vez voy sin bici, pero lejos de incomodarme, prefiero un breve "reseteo" para volver con más ganas en unos días. Me he sorprendido ya saliendo a pedalear sin ganas algún día, y eso no es lo que quiero. Echaremos algún trotecillo disfrutón oreado por el Atlántico, que ya sabemos lo que pasa cuando un "gumias" como yo va a un sitio donde se come como se come :-P

En lo deportivo... me encuentro raro. Cansado, imagino; son semanas de madrugones y de jugar a 7 bandas, eso pesa. Lo dicho, vacaciones y a volver con otro espíritu.

Que paséis buenos días.

miércoles, 1 de abril de 2009

Fútbol.

Me gusta el fútbol. Jugarlo es (era) divertido, no me imagino mi infancia, pubertad y adolescencia sin esas horas y horas en campos de tierra, plazoletas, patios... esos partidos que acababan 35-28 y en los que al final sólo corríamos 3; yo era de los malos pero muy trotón.

Y verlo, también. Cada vez menos, es cierto, que últimamente me sobo. Y cuando comenta el de la pajarita, el tal Montes, directamente apago. Pero sí que me gusta, un partido bueno y emocionante es divertido de ver. Otra cosa es todo lo que lo rodea, un circo económico y cansino. Pelotazos, forofismo, rumorología, horas y horas en los medios... un tostón.

El caso es que últimamente hablo mucho de fútbol. Básicamente porque mi enano está abducido; ha sustituido a los Pokémon por los futbolistas, de controlar las características y evoluciones de 45843968 bichos feos ha pasado a controlar estaturas, pesos y trayectorias profesionales de 5495680964 peloteros.
Así, me encuentro cada vez más frecuentemente emboscado en conversaciones acerca de si Pedro López es bueno, que si por qué Drenthe es tan malo, que si quién es mejor, Villa o Kempes... Uf, he encontrado la horma de mi zapato.

Las sábados por la mañana fútbol infantil. Y a veces el viernes tarde, por recuperar partidos aplazados por la nieve. Intenté meterle en la escuela de ciclismo que hay en Galapagar (un lujo a 10' de mi casa), pero pudo el fútbol. Y la verdad es a estas edades, está aún bien. Todavía no se dan patadas, no hacen teatro, no protestan, si hacen daño sin querer al rival se les pone más cara de susto que otra cosa... Es entrañable ver como el árbitro les ata los cordones o el entrenador les saca en brazos si se han hecho daño. Juegan en unos campos de verde artifical que ya hubiésemos querido muchos. Lo pasan bien. Con otras edades, ya se empiezan a ver cosas que me gustan menos.

Y, como no, está la figura del padre-madre-verdulero-a del niño que juega al fútbol. Y es que padres los hay de todo pelaje. Desde gilipollas que están esperando la mínima para berrear contestando a algún otro padre soplapollas, a gente educada que hace lo que hay que hacer: ver un partido de críos y disfrutar, aplaudiendo a los de tu enano y a los otros. Luego estamos los - como me dice una madre - "descastaos". Yo, o me voy a correr mientras juegan, o voy ya corrido, en cuyo caso estoy en la grada más tirao que una colilla y muuuuy tranquilito. El caso es que ya me conozco casi todos los colegios y polideportivos de la Sierra Noroeste.

Luego está el fútbol en los estadios. Luce mucho más un partido que en la tele (aunque yo soy más de bar, je je). El pasado sábado me llevé al enano a ver el España-Turquía, un regalo para él porque a mí me daba una pereza tremebunda. Y sí, mi hijo disfrutó, pero hay que ver lo sumamente imbécil que es gran parte de la gente que va al campo. Silbar himnnos ajenos, insultar a destajo, protestar todo, colarse en las colas, guarrear, molestar... todo en dirección contraria a los valores que uno pretende que tengan sus hijos.