lunes, 22 de diciembre de 2008

Al final... hubo "reseteo"

Bastante quemado de temas laborales, y tras más de 10 días sin hacer absolutamente nada... empezamos de nuevo. De menos que cero.

Vacaciones cortas y raras, eso de irme sin familia se me hace extraño; me voy con una cierta sensación de culpabilidad. Cuatro relajados días por la Sierra de Guara, pateando sendas y tirando piedras a pozas en las que tuve series tentaciones de darme un bañejo invernal, como cuando uno era más joven. Bastante nieve a la que se subía un poco, muchísima en lo que ya son Pirineos. Descansando el perol. Bocata de jamón con cerveza en algún risco, "arreglando el mundo" entre mi cuñado (y buen amigo) y yo. La grata sensación de estar ocioso cuando los demás curran, de esto de mirar el reloj y decir: "uy, me pierdo la reunión de seguimiento de xsjdrkeojvsuputamadre".

Ducha, cañitas, picoteo, alguna Saphere y "sobás" de casi 10 horas, recuperando sueño. Sin prisas, sin agobios de horarios. Pues eso, lo que yo entiendo por una ruptura del jodido frenesí diario. Con el doble rasero que hace que por un lado se te haga todo muy corto y por otro estás deseando volver a cosa a abrazar a todos los que le dan sentido al día a día.

¿Entrenar? Nada. Bueno, se patea el monte, que también cansa. Y este último fin de semana unos 80 kms de bici con las ¿engañosas? sensaciones que da un cuerpo descansado y un solecillo reconfortante. Y con el ánimo de haber recibido ya el "permiso" médico para volver a trotar. Muy poco a poco y a ritmos continuos y suaves. Mira que me jode cambiarme para salir a trotar 20', pero es lo que toca ahora mismo.
Poco queda para acabar el año. Fechas navideñas que deseo capear de la forma más aséptica posible, que poco me gustan. Días trufados de impedimentos para poder hacer deporte, y más cuando este año no hay escaqueo vacacional a Asturias, del que sacaba siempre 3 ó 4 salidas de bici de las de recordar luego cuando vas esquivando "fregonetas de jichos" entre Coslada y Mejorada.

Y en enero, como no, buenos propósitos. En febrero decidiremos si este año ironmaneamos o no. Si lo tónica es la actual, será que no.

Todo será que de repente me encuentre con mucho tiempo libre, como a la docenita de compañeros que semanalmente despachan del chiringuito que me dá de comer.

martes, 9 de diciembre de 2008

Derrape

Llegan las navidades, esas fechas tan bla bla bla... no voy a repetir post navideño, sirve el de hace un año; pocas cosas han cambiado.

En lo deportivo, sigo con mi indeludible tendencia a no poder hacer las cosas como debiera y quisiera. No puedo correr y la bici, entre curro, compromisos y climatología puñetera, poco y mal. Así las cosas, algo de gimnasio y algo de piscina. Para alguien como yo, currante 100% sedentario y que de lo que realmente disfruta es de salir del cobijo de un techo... no es lo más gratificante. Paso ganas, que se dice.

Veo lo que habría que hacer, lo que apetece hacer, y lo que finalmente hago... y me mosqueo. Es un error mil veces repetido, pero ya nos conocemos. Una vez más, intentaremos subirnos al tren en marcha. Y si finalmente consigo subirme, habrá que dar las gracias.

A todo esto, se acaba el año. Y el menda lo hace con una pila de vacaciones sin gastar y que caducan a finales de enero. Toca pillar días, y toca hacerlo solipandi; cosas de los apretones de este verano-otoño. Una putada, a mí me gusta cogerlos cuando el día es largo.

Barajo opciones. Algunas, perseverantes en esto de intentar preparar un IM: cogerme una semana y pulírmela a base de dar pedales, nadar y lo que se pueda. Pero me veo gastando días para ver llover por la ventana y emitiendo cagamentos. Así, cobra fuerza alguna otra proposición tentadora: irme con un amiguete a patear monte por Huesca. Reseteo total, pasar de pensar en entrenamientos perdidos y únicamente disfrutar de algo que hace años que no hago. Un "derrape" temporal y dejar de pensar en entrenamientos perdidos y en otros mil rollos. Mi único temor es que lo de patear no sea la mejor para mis maltrechos e inútiles soleos, por mucho que sea a ritmo "paseo"

Aparte de esto, una cosa espero, optimista irredento de mí: que si el otoño es otoño y el invierno va a ser invierno, que la primavera sea primavera. Que el año pasado, antes de LZ, creo que únicamente pude pedalear de corto un sólo día.

martes, 2 de diciembre de 2008

Dos cositas

No todo van a ser partes médicos.

Pongo escenificación de molinillo hogareño...

... y un video que, con el que yo, particularmente me'scojono. A pesar del maltrato al koala :-)

lunes, 1 de diciembre de 2008

De médicos

Una semana que empezó bien y acabó floja. Dos sesiones de gimnasio, una de piscina y otra (heladora) de bici. Así no se va a ningún lado, pero... es lo que hay. Entre curro, médicos y otros rollos, el miércoles fue el último día de hacer algo.

El viernes estuve en un médico deportivo. Le conté mi vida y me miró de arriba a abajo. Lo primero, qué gusto poder decirle a un tío con bata blanca lo que haces y te gustaría hacer sin que ponga cara de póker.


Al final, más o menos el veredicto es el que dicta el sentido común. Básicamente:
* Tengo la pata derecha más corta y mucho más fuerte. O la izquierda más floja, como se quiera ver.
* El origen más probable es que a partir de la condropatía de la rodilla izquierda, se haya "descojonao" todo el precario equilibrio y que esté corriendo de forma diferente.
* Que el músculo es tonto, y el sistema cardivascular tiene más memoria. Esto es, que tras un parón, sí aérobicamente hay bagaje, el cuerpo pide ir más deprisa, más largo y más intenso de lo que el músculo está capacitado de asumir. Vamos, que las vueltas, con muuucha calma. Que de hecho, en la gente élite, con las lesiones menores se intenta no parar porque las vueltas a la actividad suelen ser más nocivas que seguir con molestias (doctor dixit).

Toca hacer una ecografía, para determinar si la rotura de fibras (que es lo que hay) es nueva o si ha sido por la cicatriz de la que tuve hace casi un año; llevar taloneras de silicona (incómodo) y tomar un relajante muscular homeopático. Con la ecografía en la mano, nuevas pautas. Y mientras se permite hacer bici muy suave y con poco desarrollo, nadar y cuidando la zona, gimnasio.

El domingo también tocó médico, una de urgencias con el niño, que no paraba de vomitar y de marearse. Pero lo que te partía el alma era estar en los boxes de urgencias y ver llegar a un bebé con parada cardiaca. Esas tragedias que sabes que pasan pero que "ojos que no ven...".

miércoles, 26 de noviembre de 2008

La máquina indestructible

Así ha sido como he considerado a mi "chasis" toda la vida. La alternancia de la vida crápula con la práctica deportiva nunca me causó problemas.

El cuerpo aguantaba todo. Los típicos partidos de fútbol de 3 horas, de esos que quedan 38-27, a los que ibas sin dormir y en los que acababas corriendo como un gamo para pasar a tomarte las cervecitas pre-cocido de mamá.

Salidas en bici, tras una noche de juerga, para ir hasta la sierra, subir un par de puertos y volver a Madrid para darte una ducha rápida e ir a la Plaza Mayor a echar unos brincos con Labanda
con mi entonces novia - la que me aguanta hoy en día - a hombros.

Cigarritos en el coche después de correr un MAPOMA, con una noche anterior de cena en casa de amiguetes coronada por unos peazo de gintonics especialidad del anfitrión. De esto que pones SMS al amiguete con el que habías quedado en el metro para decirle que no vas y finalmente, por la mañana cuando abrías un ojillo te decías: venga, voy a echarme el trote.

Podría seguir, pero no confundirse; no es algo de lo que uno esté especialmente orgulloso; si uno se pasa
por un polideportivo de barrio un domingo por la mañana el 70% de los que están echando partidillos están "exorcizando" la noche del sábado.

Pero es lo que había, nunca he querido renunciar a nada y no lo hacía. Juerga improvisada, p'ahí que iba.
Vuelta a los Puertos del CC Iberia al día siguiente... ¡presente! Podía hacerlo y lo hacía, sin grandes problemas. Por supuesto, un estiramiento era algo que si se lo veías hacer a alguien te quedabas pensando: "¿y éste?".

¿Lesiones? Ni una, más allá de algún esguince, luego mal curado.

Ahora, aunque estoy muy lejos de la ortodoxia, reconozco que me cuido más. Cosa fácil, por cierto. ¿Por
tener más información? ¿Por que la edad te hace sabio? ¿Por empatía con todos los que practicas actividades similares a las tuyas? Pues no, más bien por ese bizarro, racial e hispano argumento: "Por cojones". Las macarradas solapadas con machaditas sudorosas, ya hace tiempo que no caben en la misma carrocería.

A los 40 tacos, la máquina ha dejado de ser indestructible. Es más, yo creo que ha dicho: "tú, pringao, ¿te
pensabas que había barra libre de cuerpo serrano? Te vas a cagar".

Y en esas andamos, cagándome en tó. Cosas de viejuno.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Soldado precavido vale para dos guerras.

Creo que es asín, el refrancillo; no sé si la palabra es cobarde, en lugar de precavido. Pero... dejemoslo así. Más que nada porque lo opuesto a cobarde es valiente, y no es el atributo que mejor me defina. Y sí cualquier otro que se aproxime al valor antagónico de "precavido". Pero había que probar.

Llevo ya mucho tiempo jodido. Empecé por una rodilla para seguir, sin parar hasta hoy, con los gemelos. Hace 10 días me pió fuerte el izquierdo. Ayer troté los 10 kms de Rivas, acompañando a Espe
, que no pilló el mejor de los días para hacer buena marca aunque doy fé que a coraje poc@s la ganamos. Mi idea era trotar, sin más, y evaluar si lo que tenía era un tironcillo o algo más. El día que me jodí me encontraba sobrado rodando a a 4'20", por lo que salir a 4'40"/4'50" creo que podría indicarme si "estoy o no estoy". Bien, tengo respuesta: no estoy. Y lo malo es que no tengo demasiada fé en que con parar un mes y 10 sesiones de fisio la cosa se resuelva, hay algo más.

Así que toca buscar traumatólogo. Y que sea médico deportivo, porque uno estándar te quita de correr, de follar y de comer queso manchego y se queda como dios. Me han dado una referencia buena, así que repito el bucle del 2007 (trauma->pruebas->trauma->reposo->....). No vuelvo a correr hasta que no me digan que tengo y hasta que no tenga unas pautas basadas en datos empíricos.

Mientras... pues haremos cosas que, o me gustan poco (gimnasio, piscina) o son complicadas de llevar a cabo (bici). Eso a la espera de lo que me digan, que lo mismo la bici se va también al carajo.
Ayer noche, tirado en el sofá y con los dolorcetes que emergen una vez frío el músculo, me dio un ataque de negativismo: nadar no me pone, la bici es complicada y "mis bajos" tampoco están para tirar cohetes. Llevo año y medio sin poder correr como puedo y quiero hacerlo: ¿qué cojones hago pretendiendo hacer triatlón?

Bueno, uno se conoce y en beve estará ya fantaseando con retos. Pero de momento, a la nevera.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Volviendo a las andadas

Tras una semana de "remanso", esto es, por la oficina y con posibilidad de organizarme un poco el tiempo para poder sudarla, hemos vuelto al caos. Pero bueno, a final de mes pagan, que es de lo que se trata.
En cuento a entrenamientos, la semana pasada fue rala.


L- Prueba de esfuerzo.

M- Pisci, una horita

X- Fiebre, tos, mocos y dolores varios. Yo pensaba que me ponía malo cuando adelgazaba y me machacaba, pero veo que estando "lozano" también puedo caer.

J- Ídem.

V- Ya sin fiebre. Salgo a la tarde a rodar, a los 20', tirón en el gemelo izquierdo. El que se me rompió el año pasado. Tras mil sobrecargas en el derecho, el izquierdo se ha puesto celoso y también pía. Cada vez que tira la zancada un poco larga, mi forma natural de correr, me jodo. No sé que hacer. Pensaba ya hacerme un estudio serio de pisada, porque llevaba meses sobrecargando siempre el derecho, y ahora es el otro el que me da por culo. Como me lo sé, aunque puedo seguir trotando, me paro y andandito hasta casa. Y van...

S- Fútbol infantil matinal, compras varias, comida en casa de abuela, y como culmen, una visita al IKEA un sábado por la tarde el día que inauguraban el CC de La Gavia. De mala gana iba, de mala leche me iba poniendo (media tarde para salir cons 2 cucharillas y una vaso de plástico de mierda, que lo pillas en los chinos) y de traca final, desesperantes 90' para salir del aparcamiento. Se me acabo el repertorio de juramentos. Vamos, lo de tener planes de contingencia se ve que no ha llegado. El día que se muera alguien en la espera, se tomarán medidas; como con los HHPP de los garitos que han existido desde que tengo yo memoria. ¿Entrenar? En día así, no se puede.

D- Me quito el mal sabor de boca. Día cojonudo, con fresco inicial para salir luego un sol revitalizador. Hago el imbécil una vez más, me pongo a tocar el sillín 35 kms de casa. Redondeo de tuerca e imposibilidad de apretar la susuodicha: Los experimentos en casa y con gaseosa. Total, que otros 35 de vuelta con el sillín lo más bajo posible. Menos mal que la Mercury tiene un cacho de tija integrada, si no fenezco. El caso es que sea por el sillín tan bajo, sea por que la adrenalina (mala hostia para los amigos) también trabaja, me sale un media de 32 km/h sin poner el plato grande en ningún momento, a molinillo. Un poltergeist, porque de forma estoy... redondo.

En esta semana en curso, he ido al gimnasio. Con propósito real de perseverar en la práctica. Entre otras cosas porque me va a resultar más fácil de realizar que otras cosas. Podéis llamarme Arnold, por mi parecido con el Gobernador de California.

Y hoy... pues no me duele nada. El gemelo, como si nunca hubiera roto un plato. Y estoy inscrito en los 10 kms de Rivas. Y si fuera capaz de trotarlo a 50' lo haría, pero me conozco. Y sé que un 10k puedo bajar de 40', de hecho todos menos algunos del primer año, el que empecé a correr, han sido por debajo. Y sé que me pondría a ello y lo haría, y disfrutaría. Porque mola correr, mola hacerlo con dorsal, mola hacerlo "rápido", mola jugarse unas birras con los amiguetes y mola ganarlas. Pero tengo también muchas posibilidades de joderme del todo. O de joderme al siguiente trote. Yo qué sé...

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Prueba de esfuerzo

Bueno, por fin he podido hacer algo que podríamos denominar entrenamiento. Todos los días he hecho algo, aunque fuera poco y a intensidades poco exigentes. Sensaciones, las típicas de cuando estás hecho un zollo. El punto positivo, es que tal y como estoy ahora, sólo se puede mejorar.

Anteayer me hize la prueba de esfuerzo. Me hice una
hace un par de años, obligado por mi doña cuando le enseñé las 1000ppm que había marcado en el pulsómetro. Me quedé tranquilo, la patata no estaba mal. Y del resto pues cosas buenas y malas, todas mejorables. Poca fuerza, nula elasticidad, un desaprovechado VO2max y un corazón chiquitín chiquitín, que necesita latir mucho para bombear sangre a todos los rincones de mi bizarra y lozana figura.

Como la otra vez, ayer también me quedé con la sensación que hacer un simulacro más que otra cosa. Entre no calentar bien, el cansancio y aceleración del día, y el correr en una cinta con una mascarilla, como que no voy. Pero sirve para mi objetivo principal, que es comprobar que "la máquina" (yo) es apta. Todo bastante bien, el VO2max también bastante alto pero sin llegar a los 70 de hace un par de años.


Por lo que hablé con la doctora, casi todo el mundo va a estas pruebas para mejorar su rendimiento. Yo, no lo niego, si mejoro me pondré contento. A lo mejor muy contento. Y si pienso que llego antes a las birras, más contento aún.

Pero la prioridad es otra. Del resultado, me quedo con esta frase:

"Analizadas las exploraciones efectuadas, no se ha objetivado causa alguna que contraindique o limite la práctica habitual de ejercicio físico."

Vamos, que el Macario seguirá intentándolo :-)

viernes, 7 de noviembre de 2008

Si naciste para martillo del cielo te caen los clavos

Datos para la vuelta al pedaleo, un día cualquiera, entre semana:

  • Semana de vuelta a la actividad deportiva
  • Forma física lamentable
  • Pocas ganas de acometer la logística pre-bici: Coche, aparcar, cambio de ropa. montaje de bici, inflado...
  • Cuerpo tendiendo al perreo. Parar cuesta, arrancar... más.
  • Madrugón HP, para disponer de un mediodía más relajado.
  • Día bueno, pero de noviembre. Fresquete.


Pasos

  • No oír el teléfono que suena cuando te estás poniendo la chaqueta.
  • Evitar en los pasillos a todo aquel susceptible de a- decirte que te vayas a tomar unas pinchos, b-te haga partícipe de su marrón
  • Salir de la oficina.
  • Coger el coche.
  • Esperar pacientemente que todos los camioneros y furgoneteros del Polígono Luis I, Vallecas, Madrid, España; terminen de hacer sus pirulas y dejen paso por esa milla de oro del MAdrid neocon, Camino de Hormigueras.
  • Aparcar en Palomeras.
  • Cambiarse en el vestuario, con especial atención en puntos fallidos en otras ocasioes: botija, no dejarse los zapatos en el vestuario...
  • Inventario de ausencias: toalla, moneda para la taquilla, calcetines...
  • Salida al exterior, buscando moneda y calcetines. Éxito en el caso 1 (cojo el euro del carrito del Carrefour), fracaso en el 2. No encuentro calcetines.
  • Guardo ropa en taquilla.
  • Monto la bici. Rueda trasera y rueda delantera.
  • Inflo las ruedas. 8 bares para cada una para soportar a lorzaman.
  • Me calzo los botines. ¡Joder!, ¿alguien ha epnsado en lo poco valoramos a los calcetines? En noviembre, digo.
  • Cojo "la dote": casco, gafas, bomba, móvil, etc...
  • Oigo algo parecido a un disparo. ¿ETA? ¿Violencia machista? ¿Se ha reventado mi rueda trasera?... afortunadamente, esto último. Veo la cubierta fuera, se ve que la cámara estaba pellizcada de a saber cuando y decide expresarse ahora.
  • Cambio la cámara.
  • Inflo.
  • Miro el reloj.
  • Me cago en lasotabastos (I)
  • Monto y salgo. Cambio de planes. Mi buclecillo por el Cristo de Rivas es arriesgado, no tengo más cámaras.
  • Voy al ensanche de Vallecas: Calles recién asfaltadas, ausencia de edificios, algún coche sospechoso de a-trapicheo, b-polvete, y algún que otro yonki que va de compras a Las Barranquillas.
  • Doy pedales. Lento, frío, espeso, pensando en los calcetines, esos infieles amigos que se han quedado en casa calentitos.
  • Caliento un poquito. 39x17 a molinillo, que mal lo llevo.
  • Joder que rollo es rodar sólo en un recorrido de 3-4 kms.
  • Me acoplo. Da la barriga en la barra, pero hay que ir acostumbrando el cuerpo a esas posturas de australiano.
  • Me voy gustando. Tramos de llano a unos 35 km/h con el 39x17. Molinillo con culo rebotando en sillín.
  • Ruido escandaloso. Botija al suelo. No sé que cojones he pisado, pero nuevo reventón.
  • Miro alrrededor: estoy en el punto más alejado de la civilización. Digo de la no chabolista. Gracias, Murphy.
  • Me cago en lasotabastos (II)
  • No tengo cámara, pero.. ¡oh, hombre de recursos! Tengo mis parchecitos y la disolución.
  • La disolución se ha secado.
  • Me cago en lasotabastos (III)
  • Intento pegar el parche sin dislución. ¡Qué pasa! …la mueve montañas, ¿no?
  • Oigo una furgoneta que se acerca. En sus tiempos, cuando la compraran allá por el 77, debió ser blanca. Puerta izquierda sujeta con un cordel. Los chatarreros moldavos llevan mejores cacharros.
  • Recuerdo esa frase de "El jovencito Frankestein": "Podría ser peor… podría llover"
  • Me cago en lasotabastos (IV)
  • Me cago en lasotabastos (V)
  • Para la furgoneta. Pongo cara de relajado. Intento sacar de mi cabeza historietas de esas de "a fulanito se engancharon 4 jichos al laíto Mercamadrí y se quedó sin su Colnago C30".
  • Sale un yonki. Es sólo 1, yo creo que "le puedo".
  • Resulta ser un "yonki majo". De esos que quieren ayudar a las viejas mientras estás se acojonan (un poco menos que yo).
  • Me ofrece transporte. Le digo que gracias mil, que tengo ya el tema resuelto.
  • Debe ser creible, tengo en mi mano la cámara, apretando el parche como un cabrón.
  • Se va. No sé si suspirar de alivio o arrepentirme por no haber aceptado el favor.
  • Compruebo lo que ya sé: el parche no ha pegado.
  • Me cago en lasotabastos (VI y última).
  • Asunción de que hoy no es tu día. Recordatorio: no follar, hoy preñas.
  • Comienzo mi paseo. Clack-clack. Bonito sonido acompasado, el de las calas sobre las aceras.
  • Casi resbalón I.
  • Casi resbalón II.
  • Me aburro... me canso... Miro el cuenta. Me sale una media de unos 6,5-7 km/h.
  • Fase paja mental: Ummm... En 6 horitas me haría un maratón. Con calas y sin calcetines, me ahorro 1' en la transición.
  • Clack-clack.
  • Después de una eternidad, llego a mi coche. Alería de ver a mi coreano.
  • Ataque de positivismo, acudiendo al refranero asturiano: "como presta pasarles putes".
  • Desmonto la bici, me ducho, recojo... etc, etc...
  • ...
  • Arranco el coche, toca currar. Miro el asiento trasero. Ahí están: mi parejita de calcetos Kalenji. ¡Cabroncetes ellos!
  • Me cago en lasotabastos (..n-mil).
  • Vuelvo al curro. Ni lo cuento.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Daños colaterales

Vamos retomando la actividad, buscando endorfinas que cuesta encontrar. Hasta el próximo "incendio"; este año me temo que va a ser así, duro en lo laboral.

Lo podríamos considerar un daño colateral de la resobada y renombrada crisis. No la mía otoñal, digo la que sirve para llenar páginas de periódicos y horas de tele y radio. Me aburre oír hablar de ella. Pero en mi curro también se adivina, ya llega. Estamos viviendo de presupuestos aprobados hace un año, el siguiente huele a cierre de muchos grifos que nos dan de beber. Y ya se han filtrado rumores apuntando a la desfenestración de los que por aquí son llamados "servicios horizontales": esos que son útiles pero no facturan. Y aquí, el menda lerenda está en uno de ellos, cosa que le ha permitido organizarse su tiempo mejor de lo habitual durante los dos últimos años. Y en consecuencia, permitir el prepararse someramente para veleidades tales como pretender acabar Ironmanes d'esos que hace la gente fuertota.

Gente del curro que me aprecia, bien informada y bien intencionada, ya me ha dado el soplo: "Mete la cabeza todo lo que puedas en producción, hazte ver". Toca embarrarse en proyectos, consultorías, soportes... todo de su padre y de su madre; qué tiempos cuando uno picaba en el inmutable mundo de los mainframes y lo que contaba era que cuadrasen las cifras. Pero es lo que hay, andar ahora preparando metodologías, evaluando productos y realizando ofertas y valoraciones, no basta. Es lo suficientemente arriesgado como para que en algún momento te quiten la silla. Y en esas estamos. Ofreciéndonos de "apagafuegos". Donde se atasca el proyecto que ya iba desviado desde que el comercial nació, va el pringao de turno a montar noséquemierdaencincojornadas. Y joder, lo que te encuentras. Lo de la nave espacial con 5 botes de coca-cola... pos eso.

Uno, que pertenece a ese numeroso grupo de bobos que estudiamos para acabar carrera y mili en el florido año 92, otro de crisis gorda tras la cual todo curro era echar mil horas y ganar dos perras... lo lleva mal. Con "veintipico", asume jornadas de 15 horas, que un viernes a las 8 de la tarde te digan si curras o no el fin de semana, que te anulen unas vacaciones ya aprobadas... Se es joven, se está empezando y como eramos muchos así, pues nada: acababas de currar a las 11 de la noche y te ibas de copas, además con risas. Vamos, lo de "a follar que chocan los planetas" pero sin follar, cambiando el verbo. Batallitas que, si se las cuentas ahora a un pipiolillo de los que salen ahora de fábrica, se te queda mirando con cara de "tú-lo-que-pasa-es-que-eras-bobo". Quizá tenga razón, tampoco pedía 5 kilos por 3 meses de experiencia. Pero ahora, lo de no saber el horario de salida, me jode. Y mucho. Y más cuando he intentado a lo largo de mi vida laboral apartarme de ambiciones chorras, de esas que conducen a que por tener un coche más gordo o una casa más aparente, no vea a mis hijos crecer.

Bueno, volviendo a lo deportivo: pues que intentamos retomar. Hemos vuelto a los trotes (breves y lastimosos), a mirar la báscula (83kg, tó me aprieta), y a la bici (me siento como un morcón). Y nos daremos algún chapuzón a deshoras. Es hora de empezar, si me dejan. El objetivo inicial es hacer todos los días algo, por poco que sea.

viernes, 31 de octubre de 2008

Crisis otoñal

Yo creo que me ocurre todo los años. En cuanto que cambian la hora y se entra y sale del curro sin luz solar, ya voy jodido.

Si a eso unes unas semanas en las que "tus horas" de hacer cosas - a mediodía o muy muy de mañana - son liquidadas por marrones de curro y desplazamientos... la cosa se pone jodida. No digo ya para hacer deporte, o lo que otros llaman entrenar. Es ya que empiezas a pensar en qué puto bucle te has metido.


Y mientras estás en un atasco, con "Helter Skelter" sonando, en lugar de pensar en como matar a Sharon Tate, uno la vueltas a la cabeza con custiones tan básicas como "qué cojones hago yo haciendo algo que no me gusta, ni me ha gustado ni me gustará". No soy carne de oficina.

No valgo para sortear elegantemente la mierda ajena y expandir la mía con una sonrisa falsa. Me cuesta cada vez más poner buena cara al mal tiempo cuando vienen mal dadas. Y me jode cada vez más comerme marrones que son ajenos. Y este estado de medio mosqueo medio bajón, alcanza su máxima expresión cuando no puedo darme una sudada para soltar mala baba. Ni tampoco juguetear un rato con los enanos antes de acostarlos. Me levanto y me acuesto de mala leche, cansado y sin desconectar.

En fin, rachas; pasan. Para el que tenga problemas de verdad lo que cuento será una gilipollez como un piano.

lunes, 20 de octubre de 2008

He cometido un error...

He visto esto.

Ummm...

En fín, que bonito imaginar. Casi diría fantasear, porque ahora mismo estoy casi casi en el punto de inflexión en el cual ya casi no me veo los atributos masculinos; hay una masa lípida que se interpone con poderío.

martes, 14 de octubre de 2008

Pretemporeando

Aquí seguimos. Recebando. He aprovechado el que estamos de obras en casa para no hacer nada, deportivamente hablando. Llamarlo descanso es un poco pretencioso; descanso, lo que se dice descanso, ha habido poco. A ver si terminamos la obra, que andamos ya con el retablo y los frescos, y volvemos poco a poco a la normalidad. Que hay que ver lo que descontrola el tener la casa "en ruinas".

Así las cosas, poquito se ha hecho. Empezar con la gimnasia y primeras visitas a la pisci. Que la gimnasia no sé si servirá para que sea sub-7 en el próximo IM, pero para darme cuenta que estoy hecho un escombrillo sí que me ha servido. Joder, qué agujetas de hacer 3 cositas que vistas en un papel piensas: "si esto no es ná!". Una leche, tengo agujetas insospechadas.

lunes, 6 de octubre de 2008

Temporada 2008/09

El título tendría que ser "Varios", porque encuentro pocos ratos para escribir y a corto plazo va a seguir así. Este año tengo un curro mucho más "dinámico", eufemismo de "todo tiene que estar para ayer". Y susceptible de empeorar.

Es momento de pensar en objetivos, en empezar a activarse, de buscar metas y motivaciones. Que ya sabemos que correr y montar en bici mola mucho, pero aún más si piensas en "cositas" -me da no se qué llamarlo "retos" - que te hagan moverte en días que no incitan a ello.

Este verano ha sido raro. De tripas corazón, sin apenas tiempo disponible y con el físico poco predispuesto, se han intentado hacer cosas. Pero al final, la realidad tozuda ha dicho que no. No me quejo, a lo tonto he estado todo el verano haciendo deporte. Deporte que, aunque no sirva para ningún objetivo inmediato con dorsal, me sirve a mí. Al menos sudaba y sentía esas sensaciones que sólo conocen los que liberan endorfinas con asiduidad.

Llegado ya el otoño... incertidumbre total. Mi curro, el de la mujer del mundo y que me aguanta, molestias físicas que ya me están empezando a tocar las pelotas... pues nada, huída hacia adelante. ¿Y? Pues que al cuarto día ya estoy metiéndome tupas de 80' corriendo a deshoras y de 100 kms en bici a más de 30 km/h. ¿Algo de malo en esto? Pues... no lo sé. Sí sé que estos dos últimos años estaba mejor de forma en enero que en mayo, que tengo molestias de cuarentón impensables cuando jugabas 5 partidos de fútbol-sala empalmando la juerga. Y que mi cuerpo, que yo he considerado indestructible hasta hace bien poco, pide ya árnica.

La "máquina indestructible"... dedicaré un post a ello, la de burradas que hace una con el cacho carne con que la naturaleza recubrió ese simulacro de materia gris, y lo bien que reponden hasta que dejan de hacerlo.

Centrándonos en lo que título a este ladrillazo, anuncio propósitos en orden
- No lesionarme

- Intentar mantener cierto método. No pasar de una semana en blanco a otra con 3 tiradas de 100 kms. Para ello, me he metido en la grupeta aguaverdiana de Pablo Cabeza, alias Portsea. Intentaremos hacer los deberes.
- Acabar un IM.
- Acabar un IM sin tener andar en la maratón, que es algo que me jode profundamente en mi orgullito de ex-maratoniano.
- Acabar un IM "pronto". Ironcat.

Por el camino, intentar ponerme el dorsal algo más, que el año pasado sólo lo llevé en Lanzarote y en Buelna, ni una triste carrera de barrio para alegrar otoño e invierno.

Y a partir de ahí, ya todo serían regalos. Los que las secuelas de lo hecho anteriormente, el cuerpo, la mente, la familia, el curro y la economía permitan.

Apunto uno goloso con la boca chica: Embrun.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Soy tan tonto como Bush.

Bueno, no sé si tanto, pero de que me han engañado sí que estoy seguro.

Años llevan los EEUU considerando a Pakistán como un aliado en una de las zonas más caliente del planeta, y resulta que los servicios secretos del coleguilla Musharraf se han puesto tibios a formar a insurgentes talibanes en el arte de reventar coches a bombazos. Gol por la escuadra, a los de la CIA me da que los forman en Lepe. De Bush mejor no hablar, cualquier cosa que salga en las próximas elecciones americanas tendrá que ser mejor.

Y años llevo yo renegando de la clase política, como el 99,99% de los españoles con derecho a voto. Pero -¡a veces!- se ve un atisbo de esperanza. Al chanchulleo de los gobiernos municipales que han llevado a la quiebra al ayuntamiento de Galapagar, del que se pretendía salir a base de urbanizar lo que no es urbanizable, parecía que se le había puesto coto de una forma que exaltaba el juego democrático: un grupo de vecinos crea un partido, con la intención básica de parar un PGOU (plan urbanístico para los amigos) aberrante, saca dos concejales -con votos como el mío- y se alía con otro par de partidos locales y con los 2 gatos del PSOE, muy minoría en tierra de ganaderos. Y hete que no, que era una vana esperanza. Se ha roto el pacto para juntarse con el partido otrora mal gobernante y mal gestor, Remacha (jefecillo de la Plataforma de Vecinos de Galapagar) dixit. Otro gol por la escuadra, y de chilena. No sé qué sentirme más, si tonto, estafado o las dos cosas.

Ahora nos espera un nuevo PGOU. A poco que se parezca al anterior (12.000 viviendas, campo de golf, nulo incremento de infraestructuras educativas, deportivas, sanitarias ni de transporte, sin soterramiento de ningún cableado, arrasando dehesas a cambio de pastones para los cuatro caciquillos), será una nueva aberración. Eso sí, irá limitando con los miles de hectáreas que la Sr. Aguirre tiene por aquí. Dios me libre de ser mal pensado y de que por mi cabeza pase la idea de que se esté gestando un nuevo pelotazo de este pedazo de prodigio de la privatización y captación del voto senil.

Este PGOU, dice el nuevo alcalde, será consensuado. Sangre nueva en la alcaldía. Miedo me da, cada vez que oigo hablar a uno de las juventudes populares me dan ganas de votar al Líster.

Como cuesta tener fé en esta banda.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Remedio fácil contra la sequía

Cuando los campos se agosten, cuando la polución nos ponga un "gorro" encima, cuando los jardines dejen de emanar frescor, en definitiva, cuando se echen de menos las lluvias... ¡decídmelo!

Es fácil, saco la bici, a ser posible limpita y engrasada. Y, sí o sí, una vez pasado el punto de no retorno, se pondrá a llover con alegría. Asín es, empíricamente probado.

Pos eso, que he vuelto a dar pedales. 70 kms a unos 32 km/h, rodando fácil, subiendo como un caracol embarazado de trillizos.

Macario's back...

jueves, 18 de septiembre de 2008

Resumiendo 2008 (ii)

Hay que joderse, hasta ahora no había tenido tiempo ni ganas de echar un repasillo a las hojas de entrenamiento, algo que me gusta hacer aunque ni mis conocimientos ni mi disposición a sacar conclusiones científicas me lleve ningún lado. Pero sí que me gusta ver tiempos empleados, sensaciones y sus correspondencias con la "vida civil".



No tengo entrenador y mis entrenamientos, por llamarlos de alguna manera, se basan en equilibrar lo que el cuerpo me pide con lo que el cuerpo me permite. Y ese presunto equilibro, ha de estar integrado sí o sí con la realidad diaria, que no deja de ser exigente. Entrenamientos que llevan algunas pinceladas "sado-maso", que sólo muestro cuando hay "zanahoria". Porque para que vamos a engañarnos, lo de salir a correr de madrugada en enero sienta bien, pedalear 4 horas bajo la lluvia curte... pero como no tengas algo motivador en mente a medio / largo plazo, ni de blas.


Y las conclusiones que saco tendrán su lógica, pero la verdad es que despistan un tanto. Tengo cabalgadas en bici cojonudas hechas a tope de tonelaje. Otras lastimosas con el peso más cercano a lo que debiera ser el de un tío que hace Larga Distancia. Días de piscina en los que voy cómodo tras meterme dos horas de bici a mediodía, otros en los que, yendo descansado, me hundo. Eso sí, lo del correr este año ha sido uniforme: siempre mal.



Curioso también el rendimiento. Tras Lanzarote no dí ni una brazada y fue mi mejor segmento en Buelna; sería la adrenalina de ir a hostias del primer al último metro. Con la bici, volaba en las semanas intermedias; en Buelna peté como un gorrino. Cosas de la caducidad del "efecto rebote".

lunes, 15 de septiembre de 2008

Resumiendo 2008 (i)

He tocado fondo, deportivamente hablando. Si corro, me duele la pierna. La bici, vetada. La cerveza me sigue gustando. El resultado, el esperado; nunca había tenido tanta panza.

Mí inactividad deportiva afecta de forma directamente proporcional a las ganas se escribir algo. Como leí en algún blog, "cuando no sepas que poner, sal a correr".

Por poner algo, resumiré mi 2008, que cabe en 2 líneas:

Lanzarote: Con una la preparación habitual, excasa, rendimiento habitual, regularcete. Cómoda y lenta la natación, la bici peor de lo esperado por algún que otro contratiempo, y la carrera como siempre, lentísima. Para acabar contento, que es de lo que se trata.

Buelna: Con la calderilla de LZ, me apunté. En el tramo medio del mes que había entre LZ y Buelna, tengo las mejores sensaciones del año; en la bici vuelo y corriendo aguanto sin pararme. No nado nada. El día de la carrera, nado bien pero incómodo; la bici la hago de más a menos, y corro mal pero mucho mejor de lo esperado. Cierro el chiringuito por este año.

Y ya. ¡Qué poquito!

Prometo escribir algo más, a ver si encuentro momentos.

Saludos.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Pasó Agosto

No ha pasado, se ha volatilizado. Entre unas cosas y otras, ni me enterado de cuando ha llegado y ya se ha ido. Una primera quincena machacante en lo laboral, con una semana de Rodríguez en la que la habitual terna de opciones (tocobolo, golfeo, vogorexia) quedó aniquilada por una jartá de curro a entregar para ayer. La segunda quincena, muy al límite ya, de vacaciones. Placenteras, cortas y restauradoras para cuerpo y mente; ambas ya muy jodidas tras un verano que ha sido bastante durillo.

En lo deportivo, pues poco; que vamos a contar. Carreras cuando se ha podido, con alguna semana en blanco. En vacaciones, trotes duros y placenteros por Asturias. Acabando el último día con lo que espero que sea un simple sobrecarga en el gemelo derecho, uno de los dos que me joden.

De los bajos, pues perfecto. Como lo he estado siempre salvo en el episodio que casi me mete en un quirófano y que me ha quitado la bici durante todo el verano. No sé que hacer, supongo que pediré una segunda opinión aunque ello me lleve a escuchar esa tan simpática frase de "apoya los codos en la camilla".

He descartado prácticamente el Maratón de Zaragoza, cada vez que empiezo a sentir buenas sensaciones corriendo, a la que estiro zancada y voy algo "deprisa", me jodo. No sé si podré correr de una forma ágil alguna vez más. Toca buscar nuevos objetivos, nuevas motivaciones... pero dejaremos pasar antes un tiempo.

Este año, tiene poca pinta de ser de grandes retos. Cambios laborales, de mi doña y míos, modifican -a peor- el día a día. Si antes encontrar huecos era cosa de jugador de Tetris y condescendencia conyugal, este año va a ser cosa del Cooperfield.

martes, 29 de julio de 2008

El trotador estival

Hola.

Sigo por aquí, liado cual pata de romano, pero sacando ratillos para trotar. A horas intempestivas, que entre curro, calores y que el verano es muy canalla, apenas quedan esas opciones. O a las 6 de la mañana o pasadas las 10 de la noche. Ambas opciones con sus ventajas e inconvenientes, para mí incómodas, pero que en verano son las obligadas.

Me cuesta escribir, entre que apenas tengo tiempo y que lo que tengo que contar tampoco es para Pulitzer. Por resumir, decir que he empezado con un par de semanas de 35-40 kms en 3 salidas de simple rodar, por probar y aclimatar patas. La semana anterior (10ª pre-maratón) salí 4 días, metiendo 1 de series (6x1000) a algo menos de 3'45" recuperando 2' y algún trote "ágil" de hora y cuarto. ¿Sensaciones? Pues no muy allá, son las primeras semanas y es verano. Pero me doy con un canto en los dientes y cruzo los dedos por no joderme. Con esto último, ya me valdría. Si llego a finales de septiembre en condiciones de hacer un maratón rapidillo, sería ya cojonudo. En ello estamos.