El es bastante refractario a todo achiperre que lleve chips, pantallas y, sobre todo -con todos los truños que le toca ya leer en el curro- libro de instrucciones. Instrucciones de esas que están traducidas automáticamente del coreano al mexicano y que utiliza términos más utilizados en contextos más cachondos, como, por ejemplo, "eyacular". Sí, porque el DVD del Macario no expulsa el disco, lo eyacula. Con dos cojones, aunque sea una peli de La Sirenita o los Teletubbies.
Pero poco a poco, la "alta" tecnología le va comiendo. El Macario, antaño autor de proclamas tales como "en mi vida pienso tocar un ordenador", "paso de coche con elevalunas", "¿un móvil?... paso de llevar una anilla en la pata" ...va siendo abducido; poco a poco pero sin pausa. El Macario lleva casi 16 años aporreando un puto ordenador, pasando por 20000 entornos tecnológicos y versiones ofimáticas. A su coche hasta se le encienden las luces sólas (uf, la de trabajo que ahorra eso). La tele de tubo, Grundig irrompible regalo de bodas allá por el Pleistoceno, ha dejado paso una LCD. El VHS al DVD. El vinilo al CD y éste al MP3. Y Macario acaba también de renovar su móvil. Porque qué bonitos son y cuantas cosas hacen. Y que pronto se joden, su puta madre.
Macario tiene ahora uno que hace fabadas, paellas y milhojas de salmon marinado. Empecinado de él, a la guapa tendera de movistar le insistía en que sus requisitos eran que fuera Nokia, que colgara y que descolgara. Pues ya no se puede, el más cutre hace ya de tó. Y Macario refunfuña (jodergrosnjaquegrosnja) y se lo lleva. Y al día siguiente ya hace fotitos con su móvil.
Vamos, que me haré instantáneas como esas que ponen David y Sergio en sus blogs, a una mano montadico en mi burra.
Sus váis a cagar.
Crónica Triatlon de zarautz 2026
Hace 2 meses



