martes, 7 de septiembre de 2010
De roturas de ecosistemas y comportamientos epicúreos.
Tras el IM, entre calores, bajón físico, desmotivación y deudas pendientes con la familia, apenas dos salidas en bici. De las de llegar seco y retostao tras horas penando. Durante las vacaciones asturianas, placenteras rutas a ritmo pausado, algún trote suave y alguna que otra brazada playera. Disfrutando plenamente de paisaje, clima, comida, prole y descanso; hasta llegar a encontrarme bien. De vuelta a las rutinas laborales, poco o nada; un día de trote y dos de bici en algo más dos semanas hablan por sí solas. El no tener nada en mente (zanahoria), para un tío como yo que tiende al tocobolo, cerveceo, tapeo y demás placeres mundanos, tiene las consecuencias que todos sabemos.
Este año - o curso, o temporada - va a ser muy distinto. Un cambio laboral, que en ciertos aspectos es para mejor y en otros para peor, ha roto de cuajo todas mis rutinas. Por decirlo brevemente, se me han acabado esos lujos de correr viendo amanecer, o de dar pedales algún día a mediodía. Se intentará, pero este año - a día de hoy - está complicado.
"Asín de que" el Macario, amante de espacios abiertos y renegado de los cerrados... se ha apuntado a un gimnasio. Pero no a uno de esos de barrio -que no los hay en esta puta zona donde tengo la suerte de currar-, a uno pijo bien pijo; de los que tienen jacuzzi, 900 bicis estáticas, 1800 cintas, etc. A ver como me adapto, con lo que me gusta a mí echar los mocos a mi diestra cuando deambulo en mis trotes matinales.
Veremos como "incrusto" los sudores en el día a día, a ver si es posible plantearse hacer algo motivador a lo largo del año.
jueves, 15 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
Klagenfurt 2010. Acabado.
Por resumir en cuanto a tiempos, 12.05'. La natación como siempre (1:18), la bici bien y la maratón peor que pésima, lamentable.
En cuanto a sensaciones, hay más que contar. Como siempre en estos casos, el paso de los días da una mejor perspectiva para evaluar logros y cagadas. Lo que más lamento es no haber disfrutado plenamente ni de la carrera ni de lo que le rodea.
Días previos.
Aun con la logística casi resuelta bastantes días antes del viaje, la última semana en España la paso cerrando a matacaballo temas laborales, durmiendo mal y con algún sarao ineludible (una despedida de buenos amigos que se marchan a vivir al extranjero) intercalado. Salgo muuuuy cansado. Por fín llega el día del viaje, con su madrugón pertinente, sus idas y venidas, algún problemilla que otro y llegando a buen puerto (Krumpendorf) vía Munich.
El sitio es tal y como uno se lo imagina, es lo que tiene lo de tirar de internet y del Google Earth, no hay sorpresas cuando viajas. Paisajes preciosos, predominio del verde, limpieza, tranquilidad... Todo perfecto salvo esa costumbre tan europea de no tener persianas, a las 5 de la mañana resulta difícil dormir. Toca cambiar horarios y acomodarnos al ritmo austriaco.
Son días en los que se agradece el cambio de aires, vacaciones. La putada es que los IM's de este tamaño requieren tiempo. Entre idas y venidas de Krumpendorf a Klagenfurt, aparcar en el más allá, recogida de dorsales, check-in de bici y bolsas, Ironkid, etc; acaba uno reventado. Si eres de los que te encanta empaparte del rollito IM, es tu sitio. Pero a mí me basta con 5' de Expo; debo ser ya viejo y la sensación de verbena que rodea todo el sarao no es de lo que más me guste.
Entretanto, alguna salida en bici para probar tuercas y canillas, algún trote para recordar como era eso. Sensaciones cojonudas, sobre todo a pedales. Menos nadando, me molesta la costilla que me fisuré en invierno y me preocupa un poquillo. Y mucho mucho calor.
La noche previa es la del España-Paraguay, me paso el partido deseando que no haya prórroga. No la hay, pero me duermo tarde. Parece mentira, a mis años y tensándome como el cuero de un tambor cada vez que veo un partido de este tipo.
Dia de autos.
Madrugón, idas al baño, desayuno estándar pre-IM (yogur, cereales, tostadas, plátano). Traslado a Klagenfurt, aparcamiento a 1 km de boxes, intercambio de comentarios nerviosos con compis varios, última revisión del material, última visita al baño (eso pensaba, je je), puesta del neopreno, abrazos e intercambio de ánimos con la multitud de amigos y conocidos españoles que nos hemos juntado aquí... Me encuentro relativamente tranquilo, deseando empezar.
Natación.
Siguiendo mi costumbre, intento salir al final y por donde menos gente haya. Así lo hago, en la inmejorable compañía de Nono, Dani, Nacho. Nos deseamos suerte y al lío. Se nada en el Worthersee, un lago grande y de aguas cálidas, y se llega a la T1 por un canal que se adentra hasta el casco urbano de Klagenfurt.
Entre lo mal que nado y lo que me crispa el reparto de hostias, siempre me tenso un poco (acojono) en la salida. Pero consigo ir bastante relajado, cogiendo incluso unos pies que me permiten ir gastando poco durante el primer kilómetro y medio. Las costilla me molesta apenas unos minutos, los que tardo en entrar en calor. La vuelta se me hace un poco pesada, el no visitar la piscina pasa factura. Entrando en el canal empieza ya lo que iba a ser la tónica de este IM: molestias en el vientre, dolorosos retortijones que hacen que me encuentre fatal y deseando acabar para ir al baño. Se pasa mal con ganas de cagar y un neopreno puesto. Salgo del agua en 1.18', lo previsto en cuanto a tiempos, pero con mal cuerpo.
Bici.
Me quito el neopreno, me calzo zapatillas y casco y a por la bici. El recorrido, al que se le dan dos vueltas, se inicia con un tramo de toboganes que bordea el lago - en el que resulta fácil ir deprisa - seguido de tramos en los que llanear rápido, y un par de repechos bastante duros. Llevo un ritmo bueno, pero las tripas siguen molestándome, sobre todo en las subidas. Al final encuentro un bosquecillo en el que parar, no aguanto más. Esto me da una tregua y me autoconvenzo de que ya "me he quedado a gusto". Pero no, no será mi última parada.
El recorrido es precioso y muy rápido, las subidas son duras pero casi se agradece cambiar un poco de postura. Pero el chupe de rueda es generalizado, algunos con disimulo, otros sin cortarse un pelo. En la segunda vuelta, con el panorama un poquito más despejado, voy sólo hasta que llegan a relevos grupetas de acémilas de simpáticos nombres (Gerhard, Erhard, Wolfgang, Karl Heinz...) a los que te toca dejar pasar, cosa que me genera cabreo por un lado y estrés por otro. Me gusta ir relajado y aquí toca andar midiendo, apretando, aflojando... un poco coñazo. Todo esto me desanima un poco. Una de esas grupetas me pasa y según lo hacen me viene un juez a sacar tarjeta amarilla. Me pillo un cabreo monumental, en mi espanglish le digo que cojonudo, que si quiere me tiro a la hierba y que mire lo que tengo delante, una grupeta de 15 teutones en la que la separación máxima no llega a 1 metros. Acojonante. Me dan ganas de parar y mandar a tomar por culo a esta recua. El caso es que entre el subidón adrenalínico y que se monta un tormentón refrescante, empiezo a ir como una moto y a pasar gente sin parar, sobre todo en las subidas. Mis mejores kilómetros son los 50 últimos, en los que me encuentro bien aun con un mosqueo de pelotas. Los últimos 20 kms, de perfil favorable, los hago comiendo e intentando soltar canillas. Me bajo de la bici con una media de 32 km/h y bastante entero. Las tripas parecen amansarse. Lástima de paradas.
Carrera.
Me cambio de ropa y me pongo lo más fresco y ligero que tengo. Calor, mucho calor. Arranco a un ritmito llevadero que me permite pasar gente sin sentir fatiga. Paro a echar una meadita "de control", a ver como ando de hidratación. A pesar de haberme bebido todo lo que me habían puesto por delante, veo que estoy seco. Toca beber. Y lo hago, a sorbos, andando tras cada avituallamiento. Sigo así toda la primera vuelta, a un ritmo decentillo. De seguir así puedo plantearme bajar de 11 horas, pero no me quiero calentar la cabeza. En uno de los avituallamientos, me empiezo a encontrar mal, muy mal. Echo andar mientras bebo, pero no soy capaz de volver a correr. Voy andando hasta el siguiente avituallamiento, a escasos metros del apartamento donde dormimos. Voy tambaleándome. Conozco la sensación y decido sentarme en una sombra. Consigo una coca-cola fría y base de eso y de plátanos, consigo volver a andar pasados unos 20' en los que veo a pasar a más de un compañero y conocido. Medito retirarme antes de meterme en el bucle de Krumpendorf, pero pienso en los enanos deseando entrar en meta y pienso que no se merecen un plantón sin premio. Voy andando hasta el siguiente avituallamiento, bebiendo y duchándome con todo chorro que pillo. Por fin consigo arrancar un trote, cansino y lastimoso, que alterno con tramos andando. Soy capaz de medio pensar: "vaya puta mierda de maratón que te estás marcando, figura". Las tripas, cuando parece que ya voy recuperándome, vuelven a dar por saco; no me queda otra que parar a soltar lastre en los baños junto a boxes. Pierdo un huevo de minutos, están ocupados. Por fin consigo acceder al medio metro cuadrado más sucio del planeta en ese momento, joder con la belleza interior. Vuelvo a correr. Me encuentro bastante mejor y ya no ando más que en los avituallamientos y cuando me aprieta otro retortijón rabioso. La vuelta de Klagenfurt a meta se me hace llevadera, el hecho de que sean ya los últimos kilómetros y que haya refrescado un poco, ayuda. Voy hasta ligero, miro el reloj y me digo, "Joder, la mierda de IM que has hecho y bajas de 12 horas". Pero me pegan otro par de latigazos que me obligan a ponerme en cuclillas. Voy soltando música de viento de tal forma que ya me tapo el dorsal, me da hasta verguenza. En el útimo kilómetro, como es obvio, se pasan todos los males. Suena "Hell bells" de AC/DC, se me ponen los pelos de punta. Hago la gilicoña al voluntario de turno, amagando con hacer otra vuelta. La de veces que habrá visto el chaval hacer la gilipollez, que casi me cruje las cuadernas. Busco con la mirada a mis enanos, los pobres llevan un plantón eterno bajo el sol por ver llegar al lentorro de su padre. Cojo la mano de mi enanita mientras el enano corre a mi lado bandera en mano. Es el momento en que encuentro sentido a todo esto. Son unos segundos, unas gotas en el mar de horas en el que me he estado preguntando si valía la pena emplear tiempo, dinero y energías en esto. Pero sí, vale la pena. Fotos, abrazos con los compañeros (alguno lleva ya dos horas en meta), una cervecita para quitar el regusto de toda la mierda ingerida durante el día y a todo esto - hay que joderse- las tripas sin decir ya ni mú.
En resumen, una experiencia agridulce. Avituallamientos, animación, seguridad, la entrada en meta... son espectaculares. Pero han habido muchas cosas que no me han gustado; algunas ya las sabía, otras me han sorprendido, pero como conclusión creo que estas carreras tan masivas no son para mí. Al igual que dejé de correr la media de Madrid, la San Silvestre y todo lo que considerara caro, incómodo y me diera sensación de ser un borrego, creo que no volveré a IM's de este pelaje. Quería tener la experiencia, ya la tengo. A partir de ahora, si puedo hacer más, serán del corte del Ironcat o similar. De los de bajar con la bici a boxes media hora antes de meterte en al agua, sin tener enfangada a la prole en el rollito IM y sin ver pelotones de chupones austro-teutones.
Lo de mis tripas... pues no sé a que se debió. Corriendo sí que me han molestado más de una vez. Pero nadando y en bici... ¡en la vida! Suena a coña (es frase de tío resacoso), pero yo creo que fueron los panchitos que comí viendo el fútbol la víspera.
jueves, 17 de junio de 2010
Buenas sensaciones
¿Y cómo lo llevo? Pues, con la boca chica lo digo, creo que bien. Estos últimos días he tenido buenas sensaciones, esas de ir bien sin demasiado esfuerzo. Espero que en mi herodoxia y caos de entrenamientos, no haya conseguido alcanzar un buen momento 3 semanas antes, tendría su coña.
Pues eso, rodajes a pie de 23 kms con muchos de ellos a un ritmo en torno a 4'30"/km. Salidas en bici con el freno de mano echado, acabando muy bien. Alguna otra con más de 100 kms a más de 33 km/h, lo que para un lentorro viejuno como yo era inimaginable hace apenas dos meses. Alguna vuelta a Cerceda en menos de una hora, echando el bofe pero recuperando muy bien. Capacidad de aguantar acoplado sin que los riñones me griten. A ver... a ver si esas sensaciones soy capaz de aguantarlas unos días más. De momento, ya pocas burradas más. Alguna salida larga al trote y en bici, con algún chispacillo pero sin euforias. Y meter algunas horas de agua, que ya me vale. Como me ahoge en el Worthersëe, va a importar poco que me haga los repechos con plato.
Voy con un par de kilos más (unos 78) que el año pasado en L'Ampolla. Mejor sería quitarlos pero me temo que, a la vista de los próximos días, va a ser imposible.
El objetivo, el de siempre. De menor a mayor, acabar, acabar sin andar en la maratón, y en este IM añado como objetivo adicional no acabar con una bolsa de suero. Que se recupera uno cojonudamente, pero me jode profundamente hacer sufrir.
Este puede que sea mi último IM hasta dentro de un tiempo. Se me vienen encima cambios laborales que trituran la logística merced a la cual me había conseguido hacer unos huecos en los que echar horas de sudores. Ya veremos, me veo haciendo spinning, pilates o alguna otra cosa de esas en las que no puedes echar escupitajos ni echar mocos al viés. De momento no me quejo, creo que con el cambio gano más que pierdo. El tiempo dirá.
PD: Puto país de ciclotímicos, porras laborales en las que lo más triste era un 3-0 para España, ahora hay que echarlos a todos del mundo. Empezando por Casillas, por tener por novia a una tía buenorra. Semos la pollabuenoyqué.jueves, 10 de junio de 2010
Hasta los cojones de...
Que no, que no lo pillo.
Sí, me han contado un poco por encima -lo que dura una comida y su sobremesa- como funciona todo el sarao éste, el que hay montado en torno a la macroeconomía y que afecta al final al paisano que pule madreñas a manubrio. Pero lo siento, uno es así de zoquete. De la misma manera que es incapaz de mantener la concentración cuando le dan el tiempo en la tele, o cuando en una de sus 1-2-3 misas anuales pierde el hilo de la carta de San Pablo a los corintios; el Macario, cuando le hablan del flujo de dinero entre bancos, del abaratamiento/encarecimiento de la deuda, de la especulación con la compra de activos, de los niveles aa+ y aaa... pues no se entera.
Y, fijarse uztedevozotro, casi que me la pela no enterarme. Recuerdo hace unos años, en tiempos del "corralito financiero" que jodió vivo a muchos argentinos, me lo contaba un amiguete que viajaba allí frecuentemente por motivos laborales: "En argentina es de flipar, un taxista, un botones, un camarero... todos tienen un conocimiento teórico cojonudo de como funciona la ecomonía. Y luego el país, que tiene para ser más que rico, se hunde".
Es fácil que nos sumerjamos en un hoyo parecido, al menos si escuchas la radio (la televisión ya sólo la pongo para temas de esparcimiento, si tuviera 30 años más me suscribía ya a canales porno), la sensación que te queda es que le hundimiento es inminente y absoluto y que no queda más que rezar. Obviamente, depende muy mucho de la emisora a la que prestes tus orejas, pero esa es la conclusión final de un pringao como el que esribe, que hace zapping en el coche para escuchar de todo un poco.
¿He dicho escuchar? 'Miento!... Escuchaba. Aunque a veces me despiste, llevo ya meses en los que mis horas de coche son para escuchar AC/DC, Bruce S., Madredeus, Gwendal, etc. Incluso me muevo en silencio. Me niego a escuchar más, cuando me echen del curro pasado mañana me va a dar por culo saber con meses de antelación si me va a quedar paro o no, si me corresponden 45 días por año o 6 nanosegundos, si cobraré la pensión a partir de los 190 años... joder, qué saturación.
Me comenta un amiguete que sabe de esto (director financiero de multinacional de origen gabacho) que la economía es un estado de ánimo. Pues hale, a desanimar. A ver quien cojones se cambia de sofá, de colchón, de coche o de casa cuando está escuchando que están en el aire lo subsidios por desempleo. Coño, pues de las cervezas no te quitas, pero si el coche lo cmabias a los 8-9 años, ahora ya será cuando deje de andar.
Y es que, como representante de un amplio porcentaje de población que ni tiene puta idea de economía, y que ni siquiera sabe si la quiere tener, no entiendo muchos de lugares comunes que hoy escuchamos a piñón:
Reforma laboral: La Panacea (en arial36negritarojo). La Panacea que, para que haya más empleo, consiste en hacer más fácil el despido. Me lo expliquen.
Bancos: Cuando se hunden, ahí vamos todos (el estado con nuestras perras, estado al que yo al año la doy unos kilos) a salvar culos. Luego, cuando la cosa a torcida se habla del corte de suministro de las entidades finacieras. Me lo expliquen.
Jubilación: Tenemos en torno a un 30% de menores de 30 tacos, cuando normalmente curras como un cabrón sin protestar mucho, en paro. Del otro 70%, me imagino que con sueldo para comprometerse a a afrontar compormisos serios, pocos. Pero hay que currar unos años más, jubilarse más cerda del hoyo. Como le dije a mi jefa, mejor, así conozco (si vivo, si curro) la versión Java JDK 67.568.42. Me lo expliquen.
A todo esto... ¿Semos cigarras o semos hormiguitas?
...Como le dije a mi doña, vamonos este año a Austria que la vida son dos días y ya llevamos uno y medio.
lunes, 7 de junio de 2010
Puente a pedales
Así, en una semana en la que entre unas cosas y otras los tres primeros días se pasaron en blanco, al final he conseguido meter unas cauntas sesiones, todas ellas largas y duras.
El jueves, un Galapagar-Colmenarejo-Valdemorillo-Navalagamella-Colmenar del Arroyo-Puerto de la Almenara-Cebreros-Hoyo de Pinares-Navalperal-Las NAvas del Marqués- Puerto de la Paradilla-Galapagar. Unos 145 kms durillos.
El viernes, con las ptas tostaditas del día anterior, Galapagar-Torrelodones-Hoyo de Manzanares-Colmenar Viejo-Soto-Miraflores- Bustarviejo-Navalafuente-Pedrezuela-Guadalix-Galapagar. Unos 140 kms tórridos, en los que cayeron 6 botijas, una coca-cola y una jarra de cervza con Casera y aún así llegué a casa seco.
El sábado toca recadear y salir un poco con el enano, que nos gusta a los dos. Un horita larga de paseo, a ritmo infantil, con mucho calor. Soltando patas. Con la intención de salir a correr pero sin encontrar momento del día en el que afloje "la caló". Y cuando lo hace, nos vamos a una terracita a tomar unas cervezas, que no todo es echar el bofe.
El domingo, Galapagar-Miraflores-Canencia-Lozoya-Cotos-Navacerrada-Guadarrama-Galapagar. Unos 135 kms con un par de puertos que subo - dentro de mis muy limitadas capacidades - mejor de lo esperado.
Total, que he metido unas 16 horas largas de bici que creo que nunca vienen mal. Ah, y una de carrera y "0" de piscina. Balance inicial: patas como estacas y un bronceado de andamio.
miércoles, 2 de junio de 2010
Un mes
Poco más de eso queda para echar el bofe por cunetas austriacas.Preparada toda la logística de vuelos, alojamiento, traslado de la bici y demases, ahora mismo me tensa más la jodida nube volcánica que mi estado de forma, muy por debajo de como estaba el año pasado a un mes del día "d". Confiemos en al volcán cachondo islandés no le dé por echar la papa en vísperas. Porque plan "b" para llegar hasta allí... no lo tengo.
En cuanto a como llevo los entrenamientos, pues bueno.
La carrera a pie más o menos como el año pasado, en cuanto a ritmos y distancias. Con lo que si bajo de la bici no muy tostado y el día no es demasiado criminal, calculo que podría andar en torno a las 4 horas.
La bici, es en lo que me estoy volcando ahora que la climatología lo permite, aunque el calor que tenemos ya por Madrid tampoco es de lo más agradable. Este año me han faltado mis salidas entre semana, esas que me dan "un puntito" de chispa y de saber sufrir. Por contra, estoy haciendo más salidas largas que, sean o no científicamente positivas, a mí me tranquilizan desde el punto de vista anímico. Hacer 150 kms con un par de puertos y llegar a casa entero, equivale a una caja de valium el 4 de julio. ¿Ritmos? pues algo más despacito que otros años, aunque en estas dos próximas semanas espero pegar el pequeño arreón que me permita mover la cabritilla - muy apartada este año - con algo más de alegría.
La piscina... pues he ido 2 veces, la última hace un par de meses. Así que repetiremos lo de otros años, meter unas sesiones las dos semanas inmediatamente anteriores para tener cierta seguridad en no ahogarme. Este año la cosa ha estado complicada en cuanto a tiempo, y la visita a la piscina es la primera en caerse de la lista.
Por contra, las lesiones han estado hasta el momento - toco madera - "hibernadas". Espero que sigan así.
Y este puente, a meter horas de bici "a esgalla".
martes, 25 de mayo de 2010
De marchas
Esto crea un cuadro de "triatleta inoperante + cansancio + ganas de irme un fin de semana a tomar por culo de una puta vez".
A lo largo de todo el mes, dos únicos escaqueos bicicleteros, ambos afrontados con pocos kms en las canillas, de una forma un pelín temeraria:
- Marcha a las Puertos Míticos de Ávila: Frío infernal, agua, viento, granizo y media vuelta en el alto de Serranillos. Luego por lo visto nos habíamos chupado ya lo más crudo, pero nos conformamos con hacer 130ypico kms y 3 puertos. Sufriendo lo que no está escrito, qué puto frío.
- Cimas de Gredos: Por quitar el regusto a fiasco de la anterior, con las patas de chicle tras dos semanas con dos horas totales de bici. Y con la guinda de una víspera poco ortodoxa (comunión de mi enano). 160 kms con 4 "puertecillos": Piélago, Pedro Bernardo, Serranillos y Mijares. Saliendo flojo, mejorando con los kms, subiendo a ritmillo, con prolongadas pausas en los avituallamientos. Mejor de lo esperado salvo en Mijares, subida en la que se juntó una revoltura de tripas con amagos de calambre que me hicieron pasar un mal rato. Mal rato del que salí a base de tragos de isotónico y cuidados de mi ángel de la guarda - mi buen amigo Salinero - que me tuvo que empujar en algún momento porque la pata se me "encasquillaba". Y de ahí al final, sufriendo a cola de grupeta por terreno pestoso, de esos que parecen llanos y ni de coña. La marcha, dura y preciosa. Muy recomendable
Añadimos algún trote matinal y poco más. No sé puede entrenar de forma más descompensada, la verdad. Pero no hay forma de racionalizar, así que... "a lo bestia".
viernes, 7 de mayo de 2010
Fernando Cabañero
Antes de enviaros esta carta mi mujer y yo hemos vencido muchos escrúpulos y nos ha llevado tiempo tomar esta decisión. Me atrevo a escribiros para pediros vuestra ayuda por pequeña que sea. Os ruego que esta carta la transmitáis entre todos vuestros contactos. Me gustaría que este mensaje llegara lo más lejos posible porque con tan sólo 20-30 euros y con la red social que se puede construir a través de Internet conseguiría una ayuda absolutamente necesaria para dejar de ser un parapléjico y poder acceder a que me realicen el trasplante con la esperanza de volver a caminar.
Por favor, sólo os pido que durante un minuto penséis que cualquiera de vosotros podría estar en mi lugar. Yo sólo aspiro a seguir luchando por no quedarme así.
viernes, 30 de abril de 2010
Parte de aspectos positivos.
Entiendo que leer mi blog, los 4 que lo hacéis, debe llevar a conclusiones lastimosas. El "eterno quejío", me doy cuenta de que el 80% de lo que pongo - que cada vez me cuesta más poner nada - tiene un tinte pesimista. Y eso que no me pronuncio sobre temas de dominio público, porque hay el pesimismo se torna directamente mala baba.
Así que voy a hacer un ejercicio de positivismo, a ver si me sale y a ver si me lo creo:
- Ya no hace frío. Porque estaba hasta el ojete de llegar a casa tieso cual mojama y con la botija escarchada.
- Ya no llueve (tanto). Porque estaba también hasta el ojete. Alguna tromba caerá, pero espero que el cielo no eche el cierre muchso días seguidos.
- Lesiones. Este año, desde enero voy aguantando -toco madera- y la inversión en plantillas de momento va amortizándose.
- Peso. Tras rozar máximos históricos (84 kgs en enero) ya la cosa se va estabilizando enre los 79-80. A falta del último arreón que espero poder dar, veremos.
- Ritmos nadando. Da igual que no entrene, no empeoro mucho :-)
- Ritmos corriendo. No hago series, no hago tiradas muy largas. El objetivo es no romperme. Empiezo a hacer trotes a ritmos de 4'30" con cierta comodidad, dentro de la comodidad que se le puede ver a correr a las 7 de la mañana.
- Ritmos en bici. Quizá lo que peor llevo respecto a otros años, los milagros son en Lourdes y sin kms no hay mejoras. Aun así, voy progresando y soy capaz de hacer 150 kms en solitario a algo más de 29 km/h.
- Motivación. A pesar de que hay días que dan ganas de rendirse, que correr a las 7 cuesta, que salir en bici un domingo después de comer cuendo el cuerpo pide horizontalidad es duro... me veo con ganas de darme cera.
Esto es hoy, tras unos días de buenas sensaciones; hace 10 días, en pleno disfrute de astenia primaveral y con una flojera importante no encontraba nada bueno.
Pego pantallazo de la Excel donde apunto mis entrenos. Inventario del caos, podríamos llamarlo. Niños, no lo hagáis en casa.
lunes, 26 de abril de 2010
En Banyoles no me cansé nada nada...
Es lo que hay, existen prioridades y ahora hay que emplearse en otros temas. Ha tocado cancelar Banyoles y planear nada, ahora mismo es tontería. Para bien o para mal esta situación no puede durar mucho, o al menos eso esperamos.
Es una putada esto de tener que inscribirse con tanta antelación a casi ya cualquier triatlón. Es muy fácil que surga cualquier asunto que te impida acudir y te quedas sin las perras de la inscripción, sin la señal del alojamiento y lo peor, con bastante desilusión.
Como decía, seguimos entrenando. Trotes matinales a ritmo de pedo de burra y salidas ciclistas largas, esporádicas y en solitario, al tran-tran. Quizá no sea lo más apropiado, pero cuando ves que la opción de salir es una a la semana (un domingo después de comer, que manda huevos), pues sales hasta que anochezca y te metes más de 150 kms aunque sea para acabar a gatas. ¿Bueno? ¿Malo? Siempre será mejor hacer entrenamientos graduales y más fragmentados, pero ahora mismo no se puede.
En el horizonte, la Marcha de los Puertos Míticos de Ávila. Con dos complicaciones, que ahora mismo subo aún peor que de costumbre, y que de no cambiar el panorama, directamente no podré ni salir.
jueves, 8 de abril de 2010
Distinto pero parecido.
Pero seguiremos contando algo, aunque sólo sea por escribir unas líneas que no sean de ámbito laboral ni la lista de la compra.
Este año, con eso de que el IM objetivo (Klagenfurt) es en verano, me he relajado mucho. Tanto que cuando he mirado hoy las semanas que quedan he visto que estoy más verde que ningún otro año a estas alturas. La verdad es que, como los malos estudiantes, si no veo "el peligro" no me pongo las pilas. Y este último invierno madrileño tampoco ha ayudado mucho, uno se harta de fríos y mojaduras y opta por ceder a placeres asequibles y mundanos. Resultado: en todo 2010, dos semanas con más de 10 horas dedicadas. El resto, muy por debajo. La piscina olvidada, la bicicleta poco usada y la carrera a pie, una vez domesticada mi enésima rotura, en plan trotecillo. La báscula, aplastada.
Bastante mal. Luego, cuando uno se encuentra con Carlos Ramírez y éste le cuenta que se va a hacer el Ironcat pocas semanas después de una operación de hernia, relativiza sus preocupaciones por llegar bien-mal-regular. De momento, tengo la certeza de que no voy a llegar tan fino a la salida como el año pasado. No hay mayor problema, salvo por llegar antes a la cerveza.
Por el camino, pues algunas cosillas. La Media de Villaba, solventada con un 1.35' en un día en el que se me desató una gastroenteritis que me hizo parar en el km 18 a hacer una genuflexión (benditos recorridos extraurbanos) y me tuvo luego retorcido un par de días. En breve, el medio IM de Banyolas, para el que no estoy nada mentalizado y que haré con más miedo que vergüenza. Y en mayo, espero hacer la Marcha de los Puertos de Ávila, que ahora mismo me apetece más que ninguna otra cosa.
domingo, 21 de febrero de 2010
La belleza de lo simple
Me cuesta llorar. Me decía mi cuñado que en la meta del pasado Ironcat fui el más "seta" de los que llegaron cuando lo hice yo. Me cuesta, pero a veces una simple melodía ayuda.
Esta, en la soledad de un coche circulando por la m-40 antes de las 7 de la mañana, lo hace.
viernes, 12 de febrero de 2010
Breves
Me he hecho plantillas. Estoy en fase de adaptación. De los propios pies y de la economía familiar; joder que astillazo. No caben chuletones en esos dos cachos de yoqueséqué, ni ná.
He conseguido apartamento en Klagenfurt. Una opción peor que la que tenía, pero que también me satisface (espero).
Estoy corriendo con cierta regularidad, sin pasar ni de la hora ni de los 40 kms semanales. Lento y tocho, pero me muevo.
En bici, poco y todo junto, con sensaciones pésimas.
Gimnasio y piscina, espero empezar ya, la costilla va "apagándose" poco a poco.
Con todo, contento, tal y como me veía hace 1 mes.
A la vista, la media de Villalba (el 7-M, aún sin inscribir y con idea de trotarla sin más) y el "casimedio" IM de Banyoles, al que llegaré corto. No me preocupa, está más de dos meses antes que Klagenfurt.
miércoles, 27 de enero de 2010
daucus carota umbelliferae
lunes, 25 de enero de 2010
Pateando a la desidida
Aunque sea de cretinos, je je, a mí me gusta poner lo que hago. Aunque simplemente sea como elemento motivador.
L- Carrera a pie. 10 kms a 5'/km, de madrugada.
M- Tocobolo.
X- Carrera a pie. 12 kms a 5'/km, de madrugada.
J- Bici. Unos 50 kms llanos, por acostumbrar el culo al sillín.
V- Carrera a pie. 12 kms a 5'20"/km, de madrugada.
S- Bici. Burrada típica del Macario, que se va a mediodía con el amigo Salinero y se mete una ruta curiosa, por larga y por dura: Galapagar, Colmenarejo, Valdemorillo, Navalagamella, Colmenar de Arroyo, Robledo, Valdemaqueda, Las Nvas del Marqués, La Paradilla, El Escorial, Guadarrama y vuelta a Galapagar. Con pajarón monumental llegando a Las Navas, frío glacial en la bajada hasta el Cofio y repetida comprobación de la paciencia que tiene mi compañero de ruta. No es lo que toca hacer ahora, pero huecos así para salir no tengo tantos. Y por otro lado, ver como está ahora el monte es un auténtico disfrute. El tramo Valdemaqueda-Las Navas, que no conocía, precioso.
D- Bici. Unos 50 kms por Guadarrama, El Escorial, Valdemorillo y Colmenarejo. Por soltar canillas.
Salen un huevo de horas, más de 11. Pero es un tanto ficticio, dado que los ritmos son ahora mismo muy muy lentos; el cuerpo está aletargado tras semanas de crapuleo. La costilla molesta (va a seguir haciéndolo durante meses) pero me deja hacer cositas; en unos 10 días intentaré nadar y hacer algo de tren superior, ahora mismo aún siento bastante dolor con ciertos movimientos.
Iba a bautizar la entrada como "Semana 24 pre-Klagenfurt" pero aún sigo con hinchazón de pelotas y como no encuentre alojamineto y logística que me satisfaga plenamente, le dan por el ojete. Porque el Macario y su prole no se pueden ni quieren permitir pagar 180 euros diarios de alojamiento.
viernes, 22 de enero de 2010
Imprevisto encabronador.
Una vez inscrito en Klagenfurt, ya en septiembre reservé alojamiento: un mobil-home en el camping ubicado a metros de los boxes del Ironman. Un lujo, cerca de más amiguetes que van para allá, logística sencilla, sitio para que los enanos disfruten...
Pues hete que recibo correo por el cual se me notifica cambio de dueño en el Camping y que los mobil-home desaparecen de su ubicación actual para situarse en otro camping a 40 kms, donde podríamos alojarnos con la misma reserva.
Opción de la que, directamente, paso.
Ahora, a falta de más de 5 meses, ya está complicado encontrar nada BBB y cercano, está todo ocupado. Al menos llevo un 7 de 7 intentonas. Seguiré buscando, pero si no encuentro algo que me satisfaga plenamente, ahora que aún devuelven la pasta, mi Klagenfurt se va a tomar por culo.
Buen calentón tengo.
lunes, 18 de enero de 2010
Vuelta al redil.
Poco a poco vuelvo a sudarla, no me preocupo de momento por mi lamentable estado de forma, es lo que toca. Me preocupa más cierta desmotivación que tiende a crónica. A casi todos nos pasa, ciertas épocas en las que salir a correr o pedalear da más pereza; pero a mí se me está prolongando ya un poco. Estoy obligándome a salir, sé que al fin y al cabo de trata de reactivarse y recuperar ciertas rutinas gratificantes. Pero joder, me está costando. Mucho.
lunes, 4 de enero de 2010
Navidades 2009-2010. Cifras.
Bueno, da igual, resumo:
- 0 idas a la piscina.
- 0 salidas a correr.
- 0 visitas al gimnasio.
- 2 salidas en bici. Una el día de Navidad y otra al domingo siguiente.
- 1 costilla fisurada: jubilado que se clava, Macario que choca lo justo para desequilibrar y... costalada a plomo contra guardarrail.
- 23232983201 botellines. Peazo tappering.
- 83 kilos. Y subiendo.
- 2 pantalones en los que poder entrar.
A día de hoy, por no poder no puedo ni dormir, ni respirar fuerte, ni andar deprisa. Tumbarme, levantarme, toser, estornudar... verdaderos cilicios. Jugar a los papás y a las mamás, como el rito del galápago reumático. Hay que ver lo que jode una costilla de mierda, con lo ricas que están las de cordero. Si tuviera que elegir entre hacer una abdominal y darme un martillazo en los huevos, aún dudaría.
Para curarse, pastillitas y barbecho deportivo. Surge el golfeo como alternativa de ocio. Otra cosa es que hacer con "los mediodías laborales", me niego a comer menús de polígono industrial durante un mes.
Planes, descartados los puramentes troteriles, tengo muchos. Klagenfurt sigue en pie. Otros desvaríos: Sueca, Elche, Soplao... Y mirando de reojo ese presunto IM de Robledo de Chavela.
Posibilidad de ponerme a ello... todo a su tiempo, llegará. Por buscar consuelo, pienso en que estas semanas no están precisamente "muy de bici", que correr no iba a correr tampoco mucho y que para nadar nunca tengo prisa. Y que mis horas de "ausencias" revierten ahora a ratos de parques, paseos, cines (no veáis "Lluvia del albóndigas", ved "Celda 211") y compadreos varios. Lo que tenía en mente a partir del 1-E, a ver si puede ser a partir del 1-F. Si no, ya sí que me empezaré a preocupar.
Lo mejor, lo auténticamente bonito de todo esto, es escuchar originalidades de esas que nunca habréis escuchado. Tales como "siyadigoyoqueldeporteesmaaaalo".
Feliz 2010 a todos.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Último cartucho
Por resumir: Asimetrías por todos los lados. Por decirlo de forma esquemática, la parte externa de las canillas está 20 veces más fuerte que la interna y se está llevando (rotando) menisco, rodilla, etc. Lo que causa los estropicios en la propia rodilla, menisco y por ende, las sobrecargas y roturas musculares.La lesión (la recurrente rotura de fibras) es crónica, me la llevo al hoyo. A joderse. Hay una cicatriz que, en el momento en que el músculo es exigido, se rompe. Imaginarse por donde rompería un trapo con un zurcido, si tirásemos con fuerza de los extremos. Pues eso.

¿Y qué toca? Hay dos soluciones. Dejar al cuerpo tranquilo y dejarse de machaques o cambiar "el patrón" (sic), así de clarito. Rutinas diarias para fortalecer lo flojo y aflojar (leáse "no fortalecer") lo fuerte. Así dicho parece fácil, en la práctica para que surja efecto tiene que ser un proceso leeeeento y paciente, constante y rutinario. No hay arreglos inmediatos ni soluciones mágicas. La única opción es incorporar nuevos hábitos. Isométricos a cascoporro, pero no como los estaba haciendo hasta ahora. Sabiduría de azulejo de cantina: un médico cura, dos dudan, tres, muerte segura. Más cosas: Fortalecimiento de abductores, trabajar la flexibilidad de la cadera, visitar al podólogo - un pie abre más, dedos "en garra" -, vigilar posturas tanto en parado como andando, corriendo o pedaleando, etc.
Vamos, un festival. Veremos si soy capaz de mantener la motivación para tamaño coñazo, si no tocará centrarse en actividades menos lesivas. Que básicamente sería dejar de correr, tampoco hay que rasgarse las vestiduras; la bici aún no me da demasiados problemas y hay muchas cosas que me gustaría hacer y no he hecho todavía.










