...y de como un donoso fidalgo centromesetario ibérico se frustra en su idealista afán de llegar a ser un globero como la runner's manda, en desigual lid contra su labor remunerada, floja voluntad, necesidades familiares, obras fomento-gallardónicas y otros varios etcéteras.
Voy con un par de kilos más (unos 78) que el año pasado en L'Ampolla. Mejor sería quitarlos pero me temo que, a la vista de los próximos días, va a ser imposible.
El objetivo, el de siempre. De menor a mayor, acabar, acabar sin andar en la maratón, y en este IM añado como objetivo adicional no acabar con una bolsa de suero. Que se recupera uno cojonudamente, pero me jode profundamente hacer sufrir.
Este puede que sea mi último IM hasta dentro de un tiempo. Se me vienen encima cambios laborales que trituran la logística merced a la cual me había conseguido hacer unos huecos en los que echar horas de sudores. Ya veremos, me veo haciendo spinning, pilates o alguna otra cosa de esas en las que no puedes echar escupitajos ni echar mocos al viés. De momento no me quejo, creo que con el cambio gano más que pierdo. El tiempo dirá.
PD: Puto país de ciclotímicos, porras laborales en las que lo más triste era un 3-0 para España, ahora hay que echarlos a todos del mundo. Empezando por Casillas, por tener por novia a una tía buenorra. Semos la pollabuenoyqué.Poco más de eso queda para echar el bofe por cunetas austriacas.Preparada toda la logística de vuelos, alojamiento, traslado de la bici y demases, ahora mismo me tensa más la jodida nube volcánica que mi estado de forma, muy por debajo de como estaba el año pasado a un mes del día "d". Confiemos en al volcán cachondo islandés no le dé por echar la papa en vísperas. Porque plan "b" para llegar hasta allí... no lo tengo.
En cuanto a como llevo los entrenamientos, pues bueno.
La carrera a pie más o menos como el año pasado, en cuanto a ritmos y distancias. Con lo que si bajo de la bici no muy tostado y el día no es demasiado criminal, calculo que podría andar en torno a las 4 horas.
La bici, es en lo que me estoy volcando ahora que la climatología lo permite, aunque el calor que tenemos ya por Madrid tampoco es de lo más agradable. Este año me han faltado mis salidas entre semana, esas que me dan "un puntito" de chispa y de saber sufrir. Por contra, estoy haciendo más salidas largas que, sean o no científicamente positivas, a mí me tranquilizan desde el punto de vista anímico. Hacer 150 kms con un par de puertos y llegar a casa entero, equivale a una caja de valium el 4 de julio. ¿Ritmos? pues algo más despacito que otros años, aunque en estas dos próximas semanas espero pegar el pequeño arreón que me permita mover la cabritilla - muy apartada este año - con algo más de alegría.
La piscina... pues he ido 2 veces, la última hace un par de meses. Así que repetiremos lo de otros años, meter unas sesiones las dos semanas inmediatamente anteriores para tener cierta seguridad en no ahogarme. Este año la cosa ha estado complicada en cuanto a tiempo, y la visita a la piscina es la primera en caerse de la lista.
Por contra, las lesiones han estado hasta el momento - toco madera - "hibernadas". Espero que sigan así.
Y este puente, a meter horas de bici "a esgalla".