viernes, 6 de julio de 2007

Viviendo en la mentira.

No, no es un tema metafísico, ni un desengaño, ni nada parecido. Es de como los aparaticos me han tenido engañado durante años. Ni es importante, pero la verdad es menos optimista que las mentirijillas que recibía como datos fiables:

1- La Báscula. La de toda la vida la jubilamos. Una gastroenteritis del enano, que nos llevó a controlarle el peso prácticamente al miligramo y al minuto, hizo que me agenciara una de esas digitales, presuntamente más exacta. Pues la muy cabrona, en lugar de demostrarme amor a cambio del desembolso en euros, me demuestra que peso unos 2,5 kilos más de lo que pesaba en la otra. Vamos, que cuando veía un 75, era un 77,5. Y cuando veía un 82... pues eso, bordeando los 85.


2- El cuenta-kilómetros de la bici. Otro cabroncete, el Cateye. A igual configuración que el Sigma, me salen velocidades mucho menores. O eso o que cada vez ando menos, que también puede ser.

En fín, mejor guiarse por los "bujeros" del cinturón o por las sensaciones al pedalear.

El fin de semana se presenta ambicioso en cuanto a ganas de darle a la bici. La pretensión es salir todos los días, hoy un par de horas a mediodía, "con la caló", y sábado y domingo "de madrugá". Esperemos que la pertinaz realidad no me apee muy violentamente de la burra. Y con la mente en los que están en Klagenfurt, muy especialmente en uno que espero disfrute como sabe disfrutar de las cosas.

2 comentarios:

vsblanco dijo...

Macario
Eso te pasa por hacer deportes globeriles. Y que conste que escribo esto el día de las fiestas del pueblo (digo del barrio), con unas mirandas de más y ahora con un orujito delante'l'pc

Pd.
Corto y pego por si no recuerdo la contarseña de blogger ;-)
Joder, si es que lo hacéis difícil

Eugenio dijo...

Perdona Mac, por no saludarte como es debido el Domingo, es que cuando voy con la flaca no conozco ni a cristo, no miro las caras, solo culitos prietos. Jijijijiiji, precísamente iba yo también para Canencia.