viernes, 9 de enero de 2009

Un día de nieve (en la ciudad)

La nieve mola. Parar tirarse bolazos o para pasar un día en el campíviri, está muy bien. Para el resto de las cosas, es un coñazo.

Hoy he podido ver las caras: Un trote inolvidable, por los perdigonazos de los copos como trapos en la cara y por el gustazo de "inaugurar" los caminos hoy blancos y crujientes del parque de Palomeras; daba pena parar, un coñazo esto de mis minitrotes de menos de 40'. Y mientras cruzaba por la pasarela que une Vallecas con Moratalaz, he tenido ocasión de ver desde panorámica privilegiada un ejemplo de lo jodida que es la nieve, sobre todo en las ciudades como Madrid: gili-hostia en cadena en la A-3.

Bueno, a ver si se puede volver luego a casa.

6 comentarios:

Ishtar dijo...

La verdad es que la nieve es preciosa, pero un día como hoy en una ciudad como Madrid es un horror. Yo a unas malas me puedo ir andando a casa, aunque tarde mi media horita, pero con todas las carreteras prácticamente cortadas, a saber cómo podrá volver la gente a su casa :-(... y encima un viernes.

Besicos!

Francisco Castaño dijo...

Yo ya disfruté de un entreno por la nieve en Ejea y me encantó, la verdad es que se disfruta, pero para la circulación es un caos.

saludos.

magopepo dijo...

Uno de los mejores momentos de mi vida "atlética" fue la inolvidable "Quedada Pedriza Navidades, convoca spanjaard", entonces desde Holanda, del año 2001. Aquel día también nos cayó una respetable nevada.

¿Al final te vas a escapar a comerte un arrocito en Vlencia el 22 de febrero?

Un abrazo.

Ilusionados saludos.

Dani dijo...

40 grados a la sombra a las 3 de la tarde en la Casa de Campo. Carrerita a medio día, con el solete calentando a base de bien. Eso sí da gusto de verdad.

Ramón Doval dijo...

Año de nieves, año de bienes (Nueva York, 1929). Pues sí, cuando te levantas está todo precioso, pero cuando ya llevas seis meses sin ver la calle, te acabas cansando ¿no? (es que viví en Europa del Este).

Macario dijo...

Esther, sí que se complica. A unos más que a otros. Para los que nos calzamos 120 kms diarios, un engorro. Pero como dice la ínclita A. Botella: "quien quiera sal que vaya a la concejalía de medio ambiente a por ella".

Fran, yo el viernes, pasado el momento en el que los copos caían como trapos, también disfruté como un cabrón. El sábado, que cayó por donde vivo (Galapagar, ya en zona de sierra) también, cuidando de no tronchar un tobillo en "las trampas" que la nieve tapa. Y acabando reventaíto. Pero también disfruté. A la tarde, jugando 3!!!! horas con el churmubel al fútbol sobre la nieve... ya con ganas de ver menos blanco. Y hoy lunes, ya empiezo a estar hasta las pelotas de tener "tracción limitada". Vamos, que somos (o soy) mediterráneos ribereños y pasada la euforia del lanzamiento de bolas, se hace pesado.

Pepo, dices bien: inolvidable de verdad. El trote y el post-trote. De hecho cuando ahora trotaba escuchando el crujido de mis pinreles, lo recordaba. Lo malo es que también comparaba estados de forma, je je. Respecto a lo del 22-F... tentador. Y además -quitando mi escaqueo pirenaico- llevamos sin salir de Madrid desde el verano, una de esas rachas de obligaciones familiares y compromisos varios que te atan. Pero me lo apunto. La putada es no poder correr.

Dani, prefiero los -5º con los que he salido hoy a rodar que los 30º. Con 40º... no me atrevo ya ni a respirar. A ver si hacen IMs en invierno.

Ramón, yo pensaba que esos 6 meses habían sido en Murcia, je je. Es cierto, la nieve en las postales queda que te cagas. Y a lo sitios habituales, los hace diferentes. Pero vamos, al final dan ganas de coger un salero.