miércoles, 10 de octubre de 2007

Titán 2007

Una vez acabado el Ironcat, sentí el vacío que suele dejar tal esfuerzo y recompensa. Por un lado quieres seguir "dándote cera", por otro no encuentras justificación para machacarte a costa de horas de sueño y, sobre todo, de la familia. Me repito más que el ajo, pero es cierto; la infancia son dos putos días y si te descuidas ves llegar el momento en que tus enanos tienen ya pelos en el sobaco. Y yo quiero hartarme de disfrutarlos en estas edades.

El caso es que tras un verano rezongón en lo deportivo, tras la segunda quincena de agosto, en la que cogí bastante la bici (para mi escala de dedicaciones) , me puse la zanahoria del Titán delante. Uno es así de masoca. Y a ello. A ello ha sido salir con la bici lo que he podido, intentando hacer puertos. Ni una sóla brazada desde Pálmaces, no más de 6 salidas a correr. Mi intención era acabar la bici entero. Con eso y dosificando en la carrera a pie, contaba con acabar.

El planteamiento ha sido el ver el Titán como un premio. Y así ha sido, un premio gozoso que, unido a la gratísima compañía de un numeroso grupo aguaverdiano y a unas minivacaciones con María, ha sido de lo mejor del año. La carrera me parece dura pero muy recomendable. Desde el momento que coges el dorsal hasta que te llevas el último trasto de boxes, te sientes mimado por la organización. Yo debo ser muy mimosote, pero son estas carreras - en las que somos pocos y bien avenidos - la que me gustan.

El transcurso del día en sí:

Agua
Tal y como tenía previsto, salgo el último, a intentar nadar tranquilo sin cansarme mucho. Lo consigo, la segunda vuelta la paso a los pies de otro nadador muy muy tranquilito. La transición, jodidilla, un repecho largo y duro para llegar a boxes donde me tiro una jartá de minutos poniéndome "el ajuar".



Bici.
Salgo, como todos, regulando e intentando llevar las patas "sobradas". Aprovecho los primeros metros para tripear unos sandwiches que me he preparado en la casa y un plátano. Soy como los coches grandotes de gasolina, necesito mucho combustible para andar. Los primeros repechos que llevan al puerto de Las Palomas, bordeando Zahara de la Sierra, cuestan. Miro el pulsómetro y veo que voy un poco alto. Suelto desarrollo, que esto es más largo que una meada en una cuesta. Durante unos kilómetros, el objetivo es ir entrando en calor, algo que a mí me cuesta bastante. Como nado tan sumamente mal, paso a bastante gente en la bici. El puerto, a esas horas de la mañana, es espectacular. Mirando hacia adelante se ve una sucesión eterna de rampas zigzagueantes hasta la cima. Sigo subiendo, adelantando gente continuamente, con ritmo muy cómodo con el 39x24, subiendo sólo al 27 cuando la pendiente aparentaba andar por el 10%. Tras coronar, breve bajada hasta Grazalema. Es de las pocas cosas que no me gustaron, las bajadas que no eran propiamente la de los puertos. En todas me encontrá a algún tarugo al volante que hizo que las hicera frenando contiuamente. Coño, para un sitio en el que se puede ir deprisa me toca bajar a menos de 40 km/h viendo el culo de un Toyota Corolla.Tras la bajada, una breve ascensión al alto del ¿Alamillo? No muy dura, pero de esas que no sabes muy bien que desarrollo poner ni si ir sentado o de pié. Luego, sucesión de toboganes, alguna subidilla pestosa y alguna bajada disfrutona en la que siempre me encontré a un tarugo tocando los huevos.
Llega el desvío para enfilar el puerto de Boyar. Téoricamente menos duro y más largo. Lo segundo es seguro, lo otro no lo sé, yo el segundo puerto siempre lo hago como puedo. No tan suelto como en la primera subida a Las Palomas, sigo con buenas sensaciones y pasando gente. Aquí tiro bastante del 27, por preservar canillas a costa de ir más despacio. El tiempo me daría la razón. Empiezo a ver ya a algunos cadáveres, que van auténticamente clavados y al minuto de pasarlos ya no los veo al mirar atrás. Corono el Boyar. Subidón, están las pomponeras aguaverdianas animando y entre eso y que me encuentro perfecto veo que esto va de puta madre.


Bajada. Breve, muy breve, lo justo para estirar las canillas y a al poco... vuelta a Las Palomas (Las Palomitas lo llaman). Unos 3-4 kms realmente duros pero preciosos. Sigo pasando gente, veo ya a algunos que se han bajado de la bici, otros van clavados.
Coronamos. Comienza la bajada. Y para mí el peor momento del día. En la primera curva cerrada, un chaval que prácticamente me ha marcado el ritmo de los 18 kms de ascensión (lo tenía a unos 20" por delante todo el tiempo) frena en la curva, se le cruza la rueda trasera, pierde el control y se pega una toña con el pretil de piedra que me deja acojonado. Como la de Beloki hace unos años en el Tour. Si cae por el precipicio, no lo cuenta. Entre otro chaval y yo le levantamos, avisamos a los que vienen por detrás, le limpiamos las heridas y tras un rato a ver si se recupera del susto le dejamos ahí, parece no haberse roto nada, ni él ni la bici. Creo que luego acabó.
Sigo bajando, con las lógicas prudencias de quién ha visto un hostión tan de cerca. La bajada es puñetera y se hace larga. No se puede ir muy deprisa y la tensión y el agarrotamiento de brazos y espalda también cansan. Por fín se llega abajo. Aprovecho los únicos 500 metros llanos para comer y beber, ahora viene lo que menos me apetece.

Carrera.
Transición menos lenta que la anterior. Bebo bastante en el primer puesto. Meo, aún clarito, buena señal. Mi ritmo, muy lento, calculo que debo ir a 5'30"/km. Mi idea es ir sobrado. Y así voy durante los primeros kms, sin ninguna molestia y entero. La subida a Algodonales se hace larga, noto mucho calor - que no me va nada - y sed. La bajada de Algodonales, bebiendo y mojándome, no me sienta muy bien; veo que milagros no hay y que lo poco o nada que he entrenado la carrera me va a pasar factura. No pasa nada, queda poco. En el repecho de subida a la presa, echo a andar. Es largo, hace calor y voy alto de pulsaciones. Además, veo que andando deprisa castigo menos las patas y voy a velocidad similar que otros corredores que siguen trotando. Recupero en la presa, bebo y corro, esta vez a un ritmo cojonudo por el simple hecho de que veo que están tirando una foto y me hace ilusión tener una con los dos pies separados del suelo, que siempre salgo como un armario. Ya no queda ná, las cuestas "de la risa" finales. Ya el día anterior, al subirlas en coche, decidí subirlas andando. Y así hago, alternando con algún trotecillo, para llegar a un meta preciosa, bastante entero y muy contento.





Allí está María con el resto de animador@s y compañeros del Aguaverde que han llegado hace ya una hora, jodías máquinas :-)
Los momentos posteriores, también gozosos. Cervecitas que, sin ser Mahou, entran bien en compañía de toda la cuadrilla. La vida tiene estos placeres.





Carrera 100% recomendable, por todo. Y corto el rollo. Por este año cerraremos el chiringuito. Creo.

10 comentarios:

Sergio dijo...

Genial tío, enhorabuena.

Ahora a descansar y a disfrutar de los enanos y espuosa

Bulderban dijo...

A mi no me engañas...ese tubo de cerveza tiene limón. Maricona ;-)
ENHORABUENA por acabar pero tienes que volver a dar más de ti (en la carrera)..se lo debes al Titán.

Macario dijo...

Gracias, tronquillos...

Esteban, yo estoy en la fase de no mirar el reloj más que en el curro, lo de sufrir para llegar un poco antes ya no me sale "de natural". Pero sí que creo que volveré.

Talin dijo...

Enhorabuena y Felicidades, muy buena crónica así como el planteamiento de la carrera.

Ahora a dsifrutar.

vsblanco dijo...

Me da no sé qué pensar que cuando yo me proponga terminar uno de estos te tendré que pedir consejo.

Hasta entonces, enhorabuena, monstruo.

Sergio dijo...

Mac, eres un tío listo.. lo del mirar el reloj sólo produce y genera autolimitaciones. Te lo digo por experiencia.

En tu situación familiar me parece un logro acojonante terminar y además más que dignamente, ya hagas la carrera en 1.30 o en 2.30

Macario dijo...

Gracias, Talín, aunque mucho y muchos tenemos que aprender de tí.

Sergio, gracias mil... pero más que listo, hedonista. Llegar hasta donde se pueda sin acabar haciendo eses.

Vicente, como sigas mis consejos vas "dao", je je. De monstruo, más allá de lo que dicta el espejo cada mañana, poco. Y de verdad que tengo curiosidad por verte en algún Tri o Du, con la fuerza y disciplina que tienes estoy convencido de que te iría muy bien.

Ishtar dijo...

Hey!!, ¡¡máquina!!!!, terminar esa tortura tiene un meritazo en sí!!. A mi que Morcuera se me hace eterna, como para pensar en 20kms de puerto... uffff, me parece una pasada solo que os animaráis lo que os animastéis.

Vaya susto lo del chico que se cayó, ¿eh?, ¿está bien entonces?. Ufff, qué miedín las bajadas...

Bueno, por fin, con la remodelación de mi blog, me he decidido a actualizar los links y te he linkado ;-) (vaguita que es una...)

Besicos y ahora a descansar y a hacer mil cosas con los peques!!!

Pablo Cabeza dijo...

Enhorabuena por ser todo un Titán!!

Me ha gustado mucho tu planteamiento de carrera. Es lo que tiene la experiencia.

Saludos.

Anónimo dijo...

quienes son los 4 de la cervecita?